Este lunes, ya con la vigencia del decreto nacional 875 que regresa a Mendoza a la fase de distanciamiento social (DISPO) y con eso le da potestad al Gobierno provincial para habilitar actividades, el gobernador Rodolfo Suarez tendrá dos reuniones clave para avanzar sobre las nuevas habilitaciones que incluirá en esta etapa de la cuarentena en la provincia. La vuelta o no de las reuniones familiares será un tema de debate.
Por un lado evaluará con su gabinete el amesetamiento de la cantidad de contagios de coronavirus en la provincia -que el fin de semana bajó aún más- y cómo eso ha repercutido en cierto alivio del sistema sanitario. Eso alienta y hasta justifica avanzar en habilitar algunas actividades económicas que permanecen restringidas. Entre ellas la vuelta de los jardines maternales, de los clubes de fútbol 5 y también de las salas de juego y el turf.
Pero también se reunirá con los intendentes, con varios de ellos habló durante el fin de semana, para testear qué opinan sobre algunas flexibilizaciones como es el retorno de las reuniones familiares y también la extensión del horario de los locales gastronómicos que hasta hoy puede abrir hasta las 23, pero que están pidiendo que se les extienda el horario de cierre hasta la 1.
Sobre el tema de las reuniones familiares el decreto nacional deja expresamente prohibido que se puedan realizar eventos sociales o familiares en espacios cerrados más allá del grupo de convivientes (sólo las habilita en lugares públicos y con un máximo de 10 personas), pero en el cuarto piso de Casa de Gobierno evalúan cómo se podrían implementar en Mendoza, y no cierran la posibilidad de volver a hacer el pedido al Gobierno Nacional para que se las habilite.
En el Gobierno saben que estas reuniones se hacen de hecho y buscan la manera de habilitarlas y tratar de controlar que en ellas se cumplan las medidas preventivas para evitar futuros contagios.



