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Crisis por falta de vidrio

Mendoza pide comprar botellas pero la Nación pone duro freno a las importaciones

La industria sufre la falta de stock. El faltante de envases de vidrio afecta a Mendoza. Indumentaria deportiva, concesionarias de autos, decoración y bazares también están afectados

Por UNO

En las últimas semanas se multiplicaron las quejas de distintos sectores por el freno a las importaciones por parte del Gobierno nacional. Y Mendoza particularmente está sufriendo el falta de envases de vidrio porque está frenando la producción agroindustrial y vitivinícola. No se salva nadie del problema, ni las pequeñas pymes que comercializan productos locales, como las grandes industrias incluso las grandes bodegas.

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Lo hizo directamente a través de una nota, que le envió al nuevo ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez , a quien le transmitió la preocupación que genera en el Gobierno esta falta de producción local y el impacto que podría tener en el precio del vino , y hasta le solicitó que vea la posibilidad de subsidiar el costo de la importación extra zona.

Pero el pedido de Vaquié se enfrenta directamente con la decisión del Gobierno nacional de frenar las importaciones para evitar la caída de reservas del Banco Central.

Varias actividades por la falta de productos

No sólo la industria del vidrio está afectado por la escasez de la producción local y la imposibilidad de importar. El rubro deportivo está justamente entre los más afectados : las grandes cadenas están trabajando con importantes faltantes y en la mayoría de los productos ( zapatillas particularmente, pero también indumentaria) están trabajando con stocks al límite: no hay reposición de lo que se vende.

Las automotrices también vienen hace ya algunos meses con problemas para importar unidades. Prácticamente es nulo el ingreso de autos de alta gama, pero además entra poco de gama media. Quienes tienen autos importados ya hace tiempo que tienen problemas para reponer piezas cuando lo requieren, incluyendo neumáticos.

Las trabas para importar también se concentran sobre todo en productos finales, ya que el Gobierno busca afectar lo menos posible la compra de insumos para no perjudicar a la industria.

La falta de stock de artículos importados se hace cada vez más visible en bazares, artículos de decoración y mueblerías , que tienen cada vez más dificultades para ingresar productos y lo poco que les queda se vende a precios exorbitantes.

En todos estos segmentos se da una particularidad: aumenta la demanda (en muchos casos ya se superaron los niveles prepandemia), pero no hay oferta de producto para abastecerla y se pierden muchas ventas.

Las trabas para importar también se concentran sobre todo en productos finales, ya que el Gobierno busca afectar lo menos posible la compra de insumos para no perjudicar a la industria

Esto mismo sucede en muchos sectores, en los que directamente no hay referencia de precio. El comerciante vende a cualquier costo porque la incertidumbre sobre la posibilidad de reponer producto es total.

Como sucedió en el pasado, la estrategia de sustitución de importaciones avanza en cámara lenta en casi todos los rubros y no alcanza a satisfacer ni por asomo las necesidades del mercado local.

El Gobierno había aprovechado el fuerte ingreso de dólares de la cosecha del primer semestre para abrir más las compuertas a los importadores . De hecho, en el segundo trimestre y también en julio el nivel de importaciones rozó los USD 6.500 millones mensuales, niveles récord. Pero ahora si bien no hay aún datos oficiales todo indica que ese volumen habría caído significativamente. En los ocho primeros meses del año las importaciones aumentaron casi 53% y completaron USD 40.000 millones. La incógnita es si para adelante podrá mantenerse el ritmo.

Las mayores restricciones al ingreso de productos importados coinciden con un panorama cambiario más complicado. Cayó fuerte la liquidación de dólares del agro, como sucede en esta época del año y no levanta hasta diciembre. La consecuencia es que el Banco Central sufrió una pérdida importante de reservas en parte por motivo de la incertidumbre electoral. Desde multas de agosto van más de USD 1.200 millones, además de los USD 1.900 millones que se usaron para pagarle al FMI esta semana.