Análisis y opinión

Mauricio Macri sueña, como si fuera peronista, con "volver a enamorar"

Un aparatoso pero aún deshilachado "plan retorno" busca que Mauricio Macri vuelva a la conducción del PRO para tener más chapa ante su socio Milei

En el PRO también hay necesidades y urgencias. Un sector de su dirigencia ha lanzado un aparatoso pero aún deshilachado "plan retorno" a fin de que Mauricio Macri vuelva a la conducción partidaria. A la movida se le notan las costuras y el pespunte apresurado del sastre, es decir del propio ex presidente del país, por lo cual diríase que el producto es un modelo de neto corte Cumelén con cierto dejo demodé.

Enternece el comunicado de los titulares o referentes del PRO en 20 provincias. En el documento los firmantes no lo llaman Macri sino "Mauricio", como si fuera la Cristina de los kirchneristas, un dato que pone de relevancia que el objetivo no va por el lado de favorecer una necesidad de política "federal".

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El objetivo es aupar nuevamente al devaluado dirigente a una jefatura. Esto le daría más chapa al PRO en su sociedad singular con La Libertad Avanza. Y le otorgaría un cierre definitivo a la ruptura de Macri con Juntos por el Cambio. En particular con algunos radicales a los que ya no aguantaba. También -creen- servirá para terminar de curar la herida que dejó su rotunda derrota en las elecciones del club Boca Juniors donde no lo salvó ni el voto del presidente MIlei.

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El ego

La idea es que desde esa regencia del PRO (hoy todavía en manos de la ministra Patricia Bullrich) "Mauricio" pueda plantarse con más fuerza ante el libertario e influir sobre decisiones del nuevo gobierno, una administración a la que ven medio a la deriva.

A ello se suma un supuesto preacuerdo al que le estarían dando forma MIlei y Macri para que el PRO y La Libertad Avanza vayan juntos en las elecciones legislativas de 2025, vitales para que el "León" pueda ampliar su base legislativa en el Congreso

Los exégetas de Macri (y el ego de este dirigente) coinciden en percibir que "Mauricio" es la figura necesaria para ir enderezando las cosas en el Gobierno de Milei y evitar salidas de cauce.

En la Casa Rosada a Macri lo tienen entre ceja y ceja. Lo necesitan de su lado, sin dudas, pero le quieren bajar el precio y sobre todo ese copete de patrón engreído. Creen que es demasiado evidente su intención de dirigir la batuta desde una reposera de político emérito.

Patricia Bullrich está terminando su mandato como titular nacional del PRO y todo indica que no volvería a postularse. Pero tampoco lo quiere a Macri en ese puesto. Es inocultable el resentimiento de la actual ministra de Seguridad por las actitudes doble faz de "Mauricio" durante la campaña presidencial de la dama.

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Ya no es sólo "M"

Hace bastante tiempo que Macri quería romper su sociedad con los radicales de Juntos por el Cambio, sociedad en la que ya no creía, y que por eso tuvo actitudes tan contradictorias. El triunfo espectacular de Milei en el balotaje terminó de convencerlo de dónde había que poner ahora el amor político.

Pero en esta actualidad hay un dato distintivo. El PRO ya no es sólo macrismo. Hay bullrichismo y hay Larretismo. Tanto en CABA, cuna del PRO, como en el territorio bonaerense, Macri dejó de ser palabra santa. Por eso "Mauricio" acudió en esta ocasión a los sellos de los PRO de las provincias para simular un operativo clamor que lo devuelva a la titularidad del PRO.

Los más críticos creen que Macri intenta así, "desarmar" a Bullrich antes de que esta dirigenta defina a alguien de su riñón para que lo enfrente en la interna. Los neomacristas quieren que todo esto se cocine en febrero, pero Bullrich es de la idea de mantener la fecha original que era abril.

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Empieza con "P"

Una de las más recientes decisiones del presidente Milei, la de nombrar al peronista Daniel Scioli como secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, ha dejado más descolocado a Macri, quien venía batallando para que el libertario no designara al ex motonauta en el gabinete ¿No encaja Scioli como un ejemplo cabal de lo que Milei considera (o consideraba) "la casta política"?

A esta altura de las cosas Macri esta súper convencido de que si tiene algún futuro político, este va atado a Javier MIlei. Lo que pasa es que Milei lo acepta en el redil siempre y cuando las condiciones las ponga él y que el devenir de esa relación respete su humor libertario. Hay un dato muy interesante: los dos creen tener la pócima mágica para darles de tomar a los peronistas y tenerlos de su lado. Sin embargo son brebajes distintos.

Jorge Asís afirma que "Macri ha sido colonizado por Milei". Sin embargo hay otro tipo de colonización que hay que tener muy en cuenta cuando se habla del creador del PRO y que suele ser más profunda. Hablamos de la colonización familiar, empresarial, de relaciones.

En estos días en que algunos macristas pregonan una supuesta resurrección de Macri (que la realidad por el momento desmiente, ya que junto con Cristina son los dirigentes con peor imagen), "Mauricio" parece dispuesto a repetir un desteñido axioma peronista: el de "volver a enamorar" desde la política, aunque más no sea en este caso como director de la tesis doctoral de un presidente raro y aún inclasificable.

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