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Los otros expedientes que ensanchan la grieta en la Suprema Corte de Justicia

Más allá de la queja de Cornejo por el fallo que perdonó a Macho y Blas, la condena a Lobos y el litigio de los equiparados a jueces enfrentan a usías del PJ y la UCR

Terminó en Mendoza una semana política intensa para radicales y peronistas. Especialmente para los que integran la Suprema Corte de Justicia y para los que monitorean a la Justicia desde otros poderes públicos.

La intensidad la puso Alfredo Cornejo cuando salió a criticar duramente por Twitter y los medios de prensa dos fallos de la semana de la Sala 2 del máximo tribunal, donde más se nota la grieta entre usías radicales y peronistas.

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Puntualmente cuando el legislador nacional y ex gobernador acusó a los jueces peronistas Omar Palermo y Mario Adaro de "convertir la calle en una selva" con esas dos sentencias que impusieron en fallo dividido.

Disidencia que fue un reflejo de la fisura misma. Con los peronistas de un lado y el radical José Valerio en la otra orilla, resolviendo en minoría.

El controvertido perdón del PJ de la Corte a Roberto Macho y Raquel Blas causó enojo y desató virulencia. Como en las viejas épocas de Cornejo versus la Corte que él bautizó "garantista".

Sin embargo, uno de los peronistas recogió el guante y si bien explicó la motivación jurídica de la resolución dijo que Cornejo con sus críticas estaba dando por inaugurado "el cronograma electoral".

Más allá de los reclamos airados, a los que se sumó el subsecretario de Justicia, Marcelo D´Agostino, hay otras causas pendientes de resolución en ese mismo tribunal que, a la luz de recientes fallos, podrían desatar un caos inusitado.

Se trata de dos expedientes de absoluto corte político.

El primero es la apelación del ex intendente peronista Luis Lobos y la ex esposa a la condena por fraude con dineros públicos. Sentencia ésta que en mayo cumplirá 2 años casi tanto tiempo como el planteo de revisión que Palermo, Adaro y Valerio deben resolver.

Ahí está una de las batallas madre porque está referida a un territorio que la UCR arrebató al PJ en 2015 haciendo hincapié, nada más y nada menos, en denuncias de que Lobos y su gestión destilaban corrupción cada segundo.

Con los dientes afilados espera parte de la UCR la confirmación de que Lobos es culpable y que debe ir a la cárcel. También para golpearse el pecho a cuenta de aquellas denuncias públicas.

Estamos en año electoral y acaso este sea un motivo para resolver lejos de los apremios que genera la inminencia de las fechas de votación. Sin embargo, la Corte no tiene plazos que cumplir. Al menos desde lo procesal y puertas adentro de los tribunales.

El segundo caso pendiente en la Corte tiene que ver directamente la aplicabilidad de una ley que el gobernador radical Rodolfo Suarez hizo realidad a poco de iniciar el mandato. En marzo de 2020. Antes de que la pandemia se nos viniera encima. Es el tan famoso caso de los que cobran como jueces pero no lo son: los equiparados a magistrados.

Un grupo de funcionarios, la mayoría de la Corte, abogados y contadores y licenciados, que frente a la ley acudió a los jueces para asegurarse el puesto y el sueldo de siempre. Para frenar los traslados a cargos menos costosos que Suarez quiere concretar.

Hoy la causa de los equiparados está en estudio la Sala 2 de la Corte. Sí. La de Palermo, Adaro y Valerio. La de la grieta. Esa que por momentos parece que está a punto de tragarse la sana e indispensable convivencia institucional.