El candidato de izquierda Gabriel Boric es el presidente electo de Chile y asumirá el próximo 11 de marzo. En la noche del domingo habló frente a una multitud y trazó los lineamientos de lo que aspira a concretar en su mandato. Y a las pocas horas de recibida la noticia, de este lado de la cordillera ya se tejen estrategias para encarar la etapa que se abre en el país trasandino. Entre los empresarios de Mendoza, el debate fluye con dosis iguales de preocupación y entusiasmo.
Los empresarios mendocinos recibieron con cautela y sin temores el triunfo de Boric en Chile
“Escuché el discurso de ayer y me llamó la atención cuando dijo que iban a buscar un nuevo perfil para su país pero ‘con responsabilidad fiscal’, lo cual es una diferencia sustancial respecto al populismo”, opinó en diálogo con Diario UNO Matías Díaz Telli, presidente de la Unión Industrial de Mendoza.
Díaz Telli mentó el famoso teorema de Baglini, aquel que dice que cuanto más lejos se está del poder, más irresponsables son los enunciados políticos; y que a medida que uno se acerca a la gestión los postulados se vuelven más "realistas".
"Después de todo, para ganar Boric tuvo que armarse mejor que Kast y conseguir apoyos políticos que se vieron reflejados en los resultados. Yo creo que esos apoyos vendrán atados a cierta racionalidad que lo acercará al centro. Habrá que ver", consideró.
Cambios urgentes
Así como buena parte del pueblo chileno festejó en las plazas, inversores y mercados digieren a su manera el batacazo histórico que dio el ex líder estudiantil. Este lunes los mercados tuvieron una jornada volátil y el peso chileno bajó respecto al dólar. En ese sentido, una de las grandes incógnitas es qué ocurrirá con los capitales que tienen activos a uno y otro lado de la frontera ¿Se asustarán ante la perspectiva de un gobierno socialista, o apostarán por confiar?
Por lo pronto, las empresas de transporte de Mendoza no ven la hora de que se normalice la situación allende las montañas. Incluso antes de la pandemia, las protestas callejeras en las ciudades trasandinas coincidieron con una caída en la cantidad de turistas que llegaban a estos pagos. Ni siquiera durante las fechas patrias de septiembre de 2019 hubo repunte. Más tarde llegó el Covid y el asunto se puso aún peor. Si Boric consigue canalizar institucionalmente las demandas, es posible que todo transcurra por cauces más calmos.
En la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), en tanto, hay esperanzas de que tras largos años de negociaciones finalmente se agilicen los trámites en la aduana. "Al no tener un acuerdo serio, se retrasa el movimiento de turistas y mercaderías. Eso aumenta los costos: un producto mendocino que podría estar en 10 horas en un puerto del Pacífico suma otras 12 horas por las colas o las esperas. Se encarece todo", reveló una fuente, que admitió asimismo que la "era Boric" podría implicar una política más ágil y renovada en la relación con Argentina.
Los que confían
Por otro lado están los optimistas. Adolfo Tripodi, vicepresidente de la Federación Económica de Mendoza y titular de La Tijera, afirmó que pueden venir tiempos más ordenados.
"Chile ha demostrado que es capaz de dar continuidad a un programa económico independientemente de que gane uno u otro color político. Eso nos va a beneficiar, porque nosotros tenemos un cambio muy favorable y en la medida en que se normalice el tránsito la actividad va a crecer", definió.
Para Tripodi, no habrá cambios bruscos. "A mí me parece bárbaro que haya ganado Boric. Ellos ya saben que el modelo de apertura les ha traído buenos resultados. Y este señor no es un loquito, no es un Donald Trump. La clase política chilena, además, mostró hasta ahora una gran sensatez".
El entrevistado confía en que un fortalecimiento de la integración podría traer más trabajo y dólares. "Hay cadenas de valor que tenemos que complementar con los chilenos, aprovechando que ellos ya firmaron varios tratados de libre comercio muy importantes con otros países. Un ejemplo: en Mendoza se producen y procesan papas fritas, que luego se trasladan y al llegar al otro lado de la frontera se meten en un tubito y se exportan. Debemos fortalecer esas experiencias".
Así, entre las ideas audaces y la reserva, con la certeza de un vínculo que resulta inevitable, los empresarios mendocinos miran a la cordillera y se hacen preguntas por el futuro.



