La Suprema Corte de Justicia rechazó el recurso extraordinario federal presentado por el destituido juez Sánchez Rey, última carta jugada con la intención de apelar, en la Corte nacional, el fallo del Jury de Enjuicimianto que lo echó de la Justicia hace casi un año.

Esta decisión lleva la firma de la Sala II, integrada para este caso por el presidente de la Corte, Dalmiro Garay, y las camaristas civiles Silvina Furlotti y María Teresa Carabajal. Todos intervinieron en remplazo de los supremos titulares, que no podían actuar porque ya habían participado del Jury que destituyó a Antonio Sánchez Rey en noviembre de 2020.

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En la sala, Palermo y Day (de frente), el hijo de Sánchez Rey, el abogado defensor Quevedo Mendoza hijo y el Procurador adjunto, Gonzalo Nazar (de espaldas).

En la sala, Palermo y Day (de frente), el hijo de Sánchez Rey, el abogado defensor Quevedo Mendoza hijo y el Procurador adjunto, Gonzalo Nazar (de espaldas).

Con casi 30 años de carrera en la Justicia Laboral, Sánchez Rey fue denunciado en el Jury de Enjuiciamiento por presionar a dos jueces de su propio tribunal, la Quinta Cámara del Trabajo, para que validaran un acuerdo extrajudicial con una ART, que le permitiría cobrar $4,5 millones por un accidente laboral.

El camino judicial

Acudió Sánchez Rey a la Corte provincial luego de haber sufrido dos traspiés: se le habían negado los recursos de Casación y de Queja bajo el argumento de que el Jury lo juzgó y destituyó de la Quinta Cámara del Trabajo conforme a las pruebas tramitadas y ventiladas durante el proceso y habiendo respetado los derechos y garantías fijadas por la Constitución.

Aun así, Sánchez Rey aseguró que el procedimiento fue irregular, arbitrario y que estuvo viciado de errores procesales.

Ya en el último tramo del recorrido de apelaciones, planteó que la intervención de Garay y Furlotti en la Sala II -al resolver en Casación- fue ilegítima. En el caso del presidente de la Corte porque ya había sido apartado del Jury y de la camarista porque pertenece al fuero Civil y Comercial siendo que la Sala II revisa causas del fuero penal y laboral. Por esto, dijo que en el caso de Furlotti hay "incompetencia material" para actuar.

Qué dijo la Corte

Esta vez, la Sala II consideró que las discrepancias de Sánchez Rey sobre cómo valoró el Jury de Enjuiciamiento las pruebas ventiladas en el Jury no son motivo suficiente para darle el boleto que le permita apelar en la Corte nacional.

Tampoco hubo rigor formal en el tratamiento del caso, consideró el tribunal.

Le hizo notar, además, que la primera presentación contra el fallo del Jury -en la Suprema Corte, en Casación- fue rechazada por haber sido presentada fuera de los plazos legales.

"Ocurrió luego de transcurrido el plazo quincenal que prevén de manera uniforme los ordenamientos procesales penal y civil, por lo que resolvió rechazar formalmente, por extemporaneidad, el referido recurso" "Ocurrió luego de transcurrido el plazo quincenal que prevén de manera uniforme los ordenamientos procesales penal y civil, por lo que resolvió rechazar formalmente, por extemporaneidad, el referido recurso"

Garay, Furlotti y Carabajal también coincidieron en que los argumentos que planteó Sánchez Rey para atacar las decisiones del Jury y de la Corte provincial "no alcanzan a desvirtuar el argumento central sobre el cual esta Sala apoyó sus conclusiones. No luce arbitraria la desestimación formal de la instancia de revisión judicial extraordinaria local intentada fuera de término, en razón de que se encuentra debidamente motivada en la normativa correspondiente y jurisprudencia concordante".