En Junín todos esperan que Cambia Mendoza defina su fórmula provincial. Pero la expectativa no solo es por saber cómo se compone este binomio, sino para saber qué hará el actual intendente Mario Abed en este futuro inmediato. El jefe comunal sigue siendo el que mejor mide en el departamento y sus posibles sucesores radicales, que son varios y diversos, están bastante lejos de esos números.
Los partidos han hecho algunos sondeos en el departamento. Los porcentajes obtenidos tienen un valor relativo, pero han permitido detectar los nombres que más le suenan al electorado.
Abed sigue teniendo la vicegobernación como primer objetivo y el segundo es la reelección para el quinto mandato consecutivo, quizás aún antes que una candidatura para una banca en el Congreso Nacional. Y los números le siguen dando bien en Junín, aun cuando lo miden sus opositores.
Cierto es que, como candidato a la intendencia, estaría lejos del arrollador 70% de algunas elecciones anteriores, pero de los potenciales candidatos oficialistas, él tiene el 55% de preferencia.
El problema es que Abed es grandote, hace mucha sombra, y bien sabido es que a la sombra nada crece demasiado. Entonces, si Abed no va por la reelección, quien quiera sucederlo de Cambia Mendoza tendrá una elección mucho más complicada.
El heredero natural de “el Mario”, sería Ricardo Morcos, su histórico secretario de Gobierno. Tiene apellido con peso en Junín pero, como contra, no ha construido una imagen pública que lo ayude a posicionarse. Si bien es quien tendría mayor experiencia como para manejar un municipio, es uno de los menos mencionados por el electorado.
Sus allegados saben que, de llegar la oportunidad, no dirá que no. Pero, como todos los posibles sucesores a la intendencia de Junín, se escudan en lo que finalmente Abed decida.
Algunos del entorno de Abed dicen que el intendente preferiría que lo suceda Héctor Ruiz, con quien tiene amistad pero que no tendría mucho consenso interno. La otra alternativa que imagina, es candidatear a una mujer, pero tampoco ninguna logró crecer mucho en estos 16 años de gobierno “marista”.
En tanto en el PJ hay varios nombres que se están midiendo. El presidente local del partido, Juan Di Paolo Morcos y la concejal Lourdes Sosa son los mejor posicionados. Atrás están Juan David Sánchez, Ariel Calderón y Gastón Vega.
Con una activa oposición de sus concejales, mejor organización y más militancia, el justicialismo ha crecido en el departamento. Esto, sumado a que los mismos testeos indican que las mayores preocupaciones de los juninenses son la inflación, las tarifas y la desocupación, el peronismo tiene posibilidades de hacer una buena elección en Junín después de muchos años.
Sin embargo también desde el PJ miran a Abed y esperan que ocurrirá con él. Pelearle la elección al “gordo” es muchísimo más difícil que peleársela a cualquiera de su palo que quiera reemplazarlo.




