El exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, fue protagonista de un complejo episodio de salud que obligó a su traslado inmediato desde el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, donde cumple condena por la Tragedia de Once, hacia un centro asistencial de alta complejidad, según se conoció este jueves.
Julio De Vido fue trasladado de urgencia por una fuerte arritmia desde la cárcel de Ezeiza
El cuadro de Julio De Vido, descripto inicialmente como una dolencia opresiva en el pecho, derivó en una internación de urgencia debido a una falla cardíaca
El cuadro, descripto inicialmente como una dolencia opresiva en el pecho, derivó este miércoles en una internación de urgencia debido a una falla cardíaca.
Según confirmaron fuentes cercanas al exfuncionario a medios como La Nación e Infobae, el cuadro clínico se originó por una "fuerte y prolongada arritmia”. Su esposa, Alessandra "Lali" Minnicelli, fue quien ratificó la gravedad del suceso, explicando que el exministro debió ser asistido de urgencia por los médicos del Servicio Penitenciario Federal (SPF) antes de ser derivado al Hospital Interzonal de Ezeiza.
Cronología de una jornada crítica
La descompensación comenzó a manifestarse durante las primeras horas de la mañana del miércoles. De Vido reportó dolores agudos en el tórax, pero el protocolo de traslado y la evaluación interna del penal demoraron su salida.
Recién a las 18, el exministro ingresó al nosocomio, donde quedó alojado bajo estricta vigilancia médica y policial para la realización de una batería de estudios cardiológicos que permitan estabilizar su ritmo cardíaco.
La situación no solo encendió las alarmas en su entorno familiar sino que generó una inmediata repercusión en el arco político vinculado al kirchnerismo.
El estado de detención de De Vido volvió a ser eje de debate, considerando sus antecedentes de salud y su edad avanzada.
Repercusiones políticas y reclamos por la detención
Uno de los primeros en manifestarse públicamente fue el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés "Cuervo" Larroque, quien utilizó sus redes sociales para expresar su solidaridad. Larroque vinculó directamente el deterioro físico de De Vido con las condiciones de su encarcelamiento.
“Mi abrazo al compañero Julio De Vido y deseo de pronta recuperación. Esta situación es producto de la injusta detención a la que se encuentra sometido”, escribió el funcionario bonaerense.
Larroque enfatizó que el régimen de reclusión actual es "totalmente incompatible con el tratamiento médico que debe recibir a raíz de su enfermedad crónica”, sumando presión sobre la Justicia para que se evalúen alternativas de detención, como el arresto domiciliario, dadas las circunstancias de salud del exministro de Planificación.
De Vido permanece internado con pronóstico reservado, mientras sus abogados analizan realizar presentaciones formales ante el tribunal para solicitar un control médico externo y exhaustivo fuera de la órbita del servicio penitenciario.
Julio De Vido se entregó en noviembre del 2025 y cumple actualmente una condena de 5 años y 8 meses de prisión por administración fraudulenta en la causa que investigó el choque del tren en la estación de Once en 2012. Su defensa ha insistido en reiteradas ocasiones sobre la fragilidad de su salud debido a su condición de paciente diabético e insulinodependiente.




