Grieta en en gobierno nacional

Jorge Tanús apuntó contra el Banco Central como uno de los responsables de la alta inflación

El mendocino, que como presidente del BICE fideicomisos manejará los U$S 350 millones del fondo fiduciario del trigo, aseguró que para bajar la inflación, el Banco Central tiene que empezar por bajar la tasa de interés

Jorge Tanús, el mendocino que manejará el destino de los U$S 350 millones del fondo fiduciario del trigo, apuntó contra el Banco Central como uno de los responsables de la alta inflación: para que baje, "lo que tiene que bajar es la tasa de interés" y eso es una decisión política que tiene que tomar Miguel Ángel Pesce.

Pesce es el titular del Banco Central y uno de los hombres de confianza en materia económica del presidente Alberto Fernández. Desde el kirchnerismo creen que es capaz de adaptarse a los cambios y, por ahora, no está entre los máximos apuntados por Cristina (como sí el ministro de Economía Martín Guzmán) pero le reprochan la suba de la tasa de interés.

En ese sentido se manifestó el mendocino Jorge Tanús, quien aseguró en diálogo con Diario UNO y Radio Nihuil que la posición que tiene respecto de cómo bajar la inflación no es de ahora y es personal. De hecho, dice, se lo comentó al Presidente incluso durante la campaña en 2019, cuando él era candidato a vicegobernador en Mendoza, acompañando en la fórmula a Anabel Fernández Sagasti.

"Las consultoras proyectan una inflación del 60% arrancando desde la tasa de interés de referencia que es altísima y está cerca del 50%. Y creo que eso está mal", explicó Tanús, presidente de BICE Fideicomisos.

La tasa de interés, el pecado original de la Argentina

"Si la tasa de interés promedia el 50%, encarecemos el crédito a las pymes, no tenemos crédito hipotecario, desalentamos la producción y la inversión", analizó y es entonces cuando reafirmó que "el pecado original de la Argentina es la alta tasa de interés".

"Al que tiene plata hoy le es más rentable tenerla en el banco que invertirla", dijo y explicó que no solo con Fernández lo ha conversado sino también con economistas de la empresa, del Banco Central y de diferentes sectores del Gobierno nacional pero que estos nada aportan, que la tasa de interés está alta para que "la gente no se vaya al dólar" aunque, retrucó Tanús, "Macri ya hizo el trabajo sucio de imponer el cepo y el que trabaja en blanco, exporta y abre su fábrica trabaja con el dólar oficial".

Cuando la inflación golpea, lo que es necesario es producir cambios, cree Tanús: "La Argentina necesita tomar medidas drásticas y una de ellas es bajar la tasa de interés. Cuando la bajen, las personas que no tienen acceso al crédito hipotecario podrán hacerlo, por ejemplo".

"No hay autoridad monetaria fuerte para apostar por una tasa de interés baja y que sea más negocio invertir que tener guardada la plata. Es una decisión que tiene que tomar el Banco Central" que hoy está en manos de Miguel Ángel Pesce, reafirmó el peronista mendocino.

La salida de Guzmán

Si de algo se habla a nivel nacional es de la posible salida del ministro de Economía, Martín Guzmán. Al darse ésta, también se daría la de Eduardo De Pedro en el Ministerio del Interior. Uno por uno, dicen quienes están más cerca de la Casa de Gobierno en relación a que el primero responde a Alberto Fernández y el segundo a la vice, Cristina Fernández.

Respecto de la salida o no de los ministros, Tanús prefirió ser cauto. "Desde las PASO viene el ruido de los cambios sobre todo en el tema económico porque la inflación golpea y es necesario producirlos", se animó a decir sin hablar de nombres pero insistiendo en su teoría de la baja de la tasa de interés que tiene que ver más con la política del Banco Central.

"Entiendo que es una decisión macroeconómica pero los economistas que estudiaron en el exterior no aciertan una, hay que hacerlo más simple", tiró irónicamente.

"El FMI puede decir lo que quiera - respecto de la alta tasa- pero si nosotros no bajamos las tasas, desalentamos la inversión", dijo respecto de la negociación a la que justamente llegaron en conjunto tanto Guzmán como Pesce con el organismo internacional.

Sobre los cambios de nombres y la falta de confianza en el equipo económico, Tanús advirtió que "son temas del diseño del Gobierno. No estoy en la facultad de poder modificar el equipo pero sí creo que hay que modificar la política pública (que sea productiva y no de especulación) y sobre todo la tasa de interés".

"Las tensiones en el Gobierno nacional se van a pasar", vaticinó y para argumentar su posición ejemplificó con lo que sucede en el BICE, liderado por José Ignacio de Mendiguren, en donde "convivimos los tres sectores: Massa, Alberto y Cristina y tenemos un equilibrio".

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De Mendiguren y Tanús en Mendoza.

De Mendiguren y Tanús en Mendoza.

Fondo fiduciario del trigo

Jorge Tanús será quien maneje el Fondo Estabilizador del Trigo Argentino con el que se subsidiará a los molinos que proveen de la bolsa de harina a panaderos y afines.

Su creación, más que con la inflación y la macro, tiene que ver con la guerra de Rusia- Ucrania y el precio internacional del trigo.

"La propuesta política a través del Ministerio de Desarrollo Productivo fue al menos estabilizar el precio del pan y los derivados de la harina. Pensaron en el organismo que yo presido para administrar ese dinero", explicó Tanús.

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Ese monto, que son unos 350 millones de dólares, provienen de la "retención de dos puntos que molesta en el sector exportador de cereal pero que no van al gasto público, sino al fideicomiso para subsidiar a los molinos y que no les cobren en dólares la bolsa de harina a los que fabrican el pan".

"El fideicomiso impide que el dinero vaya para otro lado: no puede ir a pagar sueldos, a comprar vehículos. Los 350 millones de dólares que se recaudarán hasta diciembre van a ir a parar una cuenta administrada por el BICE con la que se les paga a los molinos para que no les cobren a los productores de pan, derivados y pastas", explicó Tanús respecto del funcionamiento del fideicomiso.

"Si después el panadero vende el pan a valor dólar, la gente no lo tiene que comprar", advirtió. "Seguramente habrá controles cruzados de la Secretaría de Comercio porque es la única forma de que esto funcione", aclaró.

Ahora bien, el precio del pan para el consumidor final será definido por el Gobierno nacional, que marcará un tope que podría estar en los $250: "La idea es bajarlo de $300 a $250 y que llegue a todos los hogares de la Argentina. Ese precio para que la gente pueda elegir dónde no pagarlo en dólares lo va a difundir la Secretaría de Comercio".

Los valores de referencia también alcanzarían a las empresas productora de pastas y el resto de los derivados de la harina.