En medio de la discutida crisis energética del país que podría derivar en cortes de gas, la diputada nacional Jimena Latorre se encargó de desmenuzar las debilidades del acuerdo por el cual la Nación pactó comprarle a Bolivia 16 millones de m3 por día de gas. A través de su cuenta de Twitter la legisladora repasó los detalles del contrato con el vecino país y resaltó: "deberíamos estar recibiendo 27,7 millones de m3 por día de Bolivia y recibimos 7,5 millones de m3 por día y ¡el éxito es negociar 16 millones de m3 para fin de año?".
Jimena Latorre desmenuzó las debilidades del acuerdo de Nación para comprar gas para el invierno
Latorre, que antes de ser legisladora nacional fue directora del EPRE y se especializa en temas energéticos, se encargó de repasar las condiciones del contrato que firmaron en el 2006 la empresa pública Ieasa (ex Enarsa) y YPFB (de Bolivia).
En un extenso hilo de Twitter precisó que ese contrato establecía un suministro de gas natural desde Bolivia hacia la Argentina, en volúmenes ascendentes desde 7,7 MMm3/día en 2007 hasta 27,7 MMm3/día en el período 2010-2020, y recordó que ese documento tiene vigencia hasta 2026.
Pero poniendo la lupa en cómo se fue cumpliendo la letra de ese contrato, Latorre aseguró: "Ya en enero de 2020 la cantidad de gas se había reducido a 20,4 MMm3/d. El 31/12/2020, IEASA e YPFB firmaron una 5° Adenda, se redujo la cantidad diaria de gas garantizada de 18 MMm3/d ofertados en junio de 2020, a 14 MMm3/d en junio de 2021, CUANDO DEBERÍAN RENEGOCIAR", remarcó para resaltar que, según sus datos esa renegociación no se dio a mediados del año pasado y se dilató hasta estos primeros días de abril.
Ese retraso, según Latorre complicó aún más la negociación con Bolivia para obtener un mayor caudal de gas licuado, ya que se da en un escenario de: "- Caída de la producción de YPFB - Estancamiento de la producción local - Incremento de la demanda mundial de gas y GNL - Falta de USD para importar", enumeró la legisladora.
Además le apuntó al ministro de Economía, Martín Guzmán, quien de acuerdo a lo que publicaron los medios nacionales viajará a Brasil para abordar cuestiones energéticas. Según la mendocina el viaje del ministro tiene el único objetivo de "pedirles la aprobación para que nos despachen. Tenemos un contrato vigente, pero incumplido y sin USD para pagar…", resaltó en referencia a que Brasil es hoy el principal cliente de Bolivia, y se estima que se requiere la aprobación de ese país para que el acuerdo marche sin inconvenientes.
La negociación de compra de gas licuado que celebró la Nación
El titular de Ieasa, Agustín Geréz fue quien puso en valor el acuerdo al que arribó la Nación: "Integración Energética Argentina SA (Ieasa) ya posee los trazos gruesos de la “adenda” con Bolivia. Veníamos con un abastecimiento de 7,5 millones de metros cúbicos por día de Bolivia, y esta semana va a llegar a entre 10 y 11 millones. Para mediados de año, estará en torno 16 millones de metros”, aseguró el funcionario que estuvo a cargo de la negociación de la que estuvo pendiente tanto el presidente Alberto Fernández, como la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Puertas adentro del Gobierno resaltaron que este acuerdo es importante para garantizar la calefacción y el gas en las provincias del norte. Si el país tenía que importar Gas Natural Licuado por la ausencia de gas boliviano, la situación de esa región quedaba muy comprometida.
Además resaltaron el ahorro que le significará al Estado argentino comprarle a Bolivia y no importarlo en barcos. "La diferencia entre lo que se le iba a comprar a Bolivia -esos 10 millones de metros cúbicos- a lo que finalmente se acordó -16 millones- provoca un ahorro de entre US$ 4,5 millones y US$ 6 millones diarios", según resaltaron las fuentes oficiales.
Si el acuerdo se cumpliera de esa forma entre junio y julio, Argentina pagará entre US$ 300 millones y US$ 350 millones menos por el gas boliviano que si lo fuera a importar a través de barcos.



