Está claro que para Anabel Fernández Sagasti (35), la precandidata a gobernadora por Unidad Ciudadana, ni el fútbol ni la política son actividades prioritariamente de varones.

Está claro que para Anabel Fernández Sagasti (35), la precandidata a gobernadora por Unidad Ciudadana, ni el fútbol ni la política son actividades prioritariamente de varones.
Desde chica le gusta jugar en grupo. Y tanto en la política como en el deporte, tiene la suficiente visión estratégica para saber cuándo pasar la pelota y cuándo es necesario definir sola. Sabe armar y conoce las características de sus jugadores.
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"Soy muy futbolera, fanática del Tomba. En mi casa mis dos hermanos y mi papá juegan. En casa siempre hay un partido de fútbol de fondo, de decorado, del equipo del mundo que sea del lugar que sea.
-¿Tomaste la iniciativa futbolera por tu propio gusto o te contagiaron tus hermanos?
-Mirá, tengo un hermano que es diez años más chico que yo. De chiquito era terrible, y tenía que hacer algún deporte, yo lo iba a buscar a la guardería y lo llevaba en la bicicletita a jugar al fútbol. Lo aceptaron en la cancha del barrio porque yo les pedí. ¡Era re chiquito!, él jugaba con la chipica y yo le gritaba "ahí está la pelota". Lo que te quiero decir, ¡yo era la de la iniciativa!
-Se ve que te gusta de verdad...
-Me gusta y entiendo. De chica siempre peloteé con mis hermanos y ahora esta irrupción del fútbol femenino, me encanta la garra que le ponen las pibas. Estamos preparando un proyecto para presentar acá, para incentivar el fútbol femenino. Ahora en los barrios juegan mixto, cosas que antes no pasaban.
-¿Pero te sentás a ver un partido, lo disfrutás?
-Me encanta, yo si tengo que estudiar, por ejemplo, me pongo un partido de fútbol que me acompañe.
-¿Estás jugando como pasatiempo o te estás entrenando?
-Ahora no tengo tiempo de hacerlo en serio, pero tengo un proyecto con mis amigas de hacer un equipo de fútbol femenino, y que nos entrene mi hermano, obviamente. Ahora con la campaña me invitan a jugar y voy y juego. Me la banco todo el partido. Me falta entrenar técnica, definición para meter al arco, eso se adquiere con entrenamiento yo nunca lo hice.
-¿Considerás que lo hacés bien o tendríamos que preguntarle a tus hermanos qué opinan al respecto?
-¡No! ¡olvidate! ¡Mis hermanos te van a decir que soy prácticamente una ojota! -se ríe-
-¿Qué estrategias que aprendiste del fútbol utilizás en la política partidaria?
-Que para triunfar es más importante un buen equipo, que grandes individualidades. Que se necesita conjugar experiencia y juventud. Y que se puede no siempre jugar bonito, pero lo que no puede faltar es el sacrificio y la voluntad de dar lo mejor de vos.
-¿Cómo es tu liderazgo en los equipos? (tanto de fútbol como de política)
-Mi característica siempre ha sido la prepotencia de trabajo. Siempre me he destacado desde ese rol, soy la primera en llegar y la última en irme. La que escucha a los demás e intenta solucionar los problemas de manera pragmática y no permitir que nos ahoguemos en un vaso de agua.
-¿De qué puesto jugás y si lo relacionaras con la política qué tarea sería?
-Juego de mediocampista. Me gusta estudiar el partido, distribuir la pelota y ayudar a que el equipo juegue bien. Y si hay que sacrificarse voy a ser la primera.
-Poniendo a prueba tus conocimientos en las dos áreas, ¿quién fue el Maradona y Messi de los políticos argentinos?
-Maradona fue Perón, Messi es Cristina. Néstor fue Carlos Salvador Bilardo, y Eva era el pueblo. Era toda la hinchada junta. Sin ella nada hubiera sido posible.
-¿A qué político pondrías a jugar al fútbol y a qué futbolista pondrías a hacer política?
-Pondría a jugar al fútbol a Macri, para que deje de hacerle tanto daño a la gente, en cualquier equipo sería suplente así que no habría mucho daño. Y a hacer política lo pondría a Sebastián Torrico, tiene un gran trabajo social y preocupación por los más humildes. Sensibilidad y sacrificio.
-¿El ritual que rodea al fútbol te llama la atención?
-Me encanta eso de encontrarnos, jugar y después tomarnos una cerveza con las chicas.
- ¿Sos de juntarte con tus amigas y amigos, te gusta?
-Tengo un grupo de amigas con las que nos juntamos todos los viernes, tienen las llaves de mi casa. Ellas se manejan y como yo estoy complicada de horarios, me esperan con las brasas listas.
-¿Hacen el asado ustedes?
-Obviamente, todas somos asadoras. Mis amigas son lo más. Ninguna hace política. Me esperan con la picada hecha, el vino. Son mis hermanas mujeres. Me bancan en todas.
-¿También te critican, por ejemplo, con tus actuaciones públicas?
-Por supuesto, como corresponde. Lo hacen desde el afecto, son un amor.