Solo 5 de los 10 concejales del Concejo Deliberante de Santa Rosa concurrieron este martes a la sesión extraordinaria que estaba prevista, para dar tratamiento a la orden judicial de reincorporación de Marcial Gustavo Ibarra, quien había sido removido de su cargo en agosto del año pasado. Sin quórum suficiente, ya que se necesita la mitad más uno, se postergó la sesión para el viernes próximo.
Con la ausencia de tres ediles oficialistas y de dos justicialistas, se cayó la posibilidad de dar tratamiento a lo planteado hace 20 días por la Cámara de Apelaciones en lo Civil de la Tercera Circunscripción Judicial, que sentenció que un concejal “no puede ser removido sin observancia de las reglas especiales establecidas por la Constitución y la ley” y declaró “ineficaz” la cesantía dispuesta por el Concejo Deliberante.
“Marcial Ibarra tiene que ser reincorporado, porque es una orden judicial que se debe cumplir. No es algo que, ni siquiera, deberíamos someter a votación. Simplemente se debe pasar a Presidencia, para que se dicte la resolución que deje sin efecto la resolución anterior, que es aquella que la misma sentencia deja sin efecto. Es una sentencia declarativa de efectos inmediatos y debe retrotraerse todo al estado anterior”, dijo la edila del PJ, Flor Destéfanis, que fue una de las presentes.
Consultada sobre la ausencia de dos concejales del propio PJ, Marianela Quiroga y Diego Maures (este último fue quien reemplazó a Ibarra en la banca) y cuya presencia hubiera sido suficiente para lograr quórum, Destéfanis dijo que “desconozco los fundamentos, pero estoy convencida que estarán presentes el viernes”.


