Mientras en San Martín muchos de los que están metidos en el ambiente político creen tener la posibilidad de aspirar a la intendencia de San Martín, ahora que Jorge Giménez no puede acceder a la reelección, apareció de la nada uno que sí carga con una gran popularidad y hasta un respetuoso afecto de los sectores más diversos de la sociedad local.
Profesor de educación física, ex entrenador de la boxeadora Yésica Marcos, ex director de Deportes de la comuna, docente en muchas escuelas de la zona, promotor de actividades sociales, recreativas y deportivas en todo el departamento y padre de 6 hijos. Este es Cristian Etem que, por fuera de todas las estructuras partidarias y solo con el empuje de algunos amigos, decidió utilizar las redes para postularse como precandidato a intendente de San Martín y buscar apoyo de los votantes para las próximas PASO.
Una imagen frecuente en cualquier calle o carril de San Martín y sus aledaños es la de Cristian Etem, montando con sus 120 kilos sobre una motoneta de baja cilindrada, yendo de una escuela a otra a dar clases. Multiplicándose en decenas de actividades, decenas de emprendimientos, decenas de reuniones organizativas en beneficio de algún proyecto, de algún grupo de pibes, de algo.
“A Cristian todos lo quieren. Es un ser humano de una enorme bondad. Un tipo que no tiene maldad”, define alguien que lo conoce de niño.
Y así es, donde se pregunte.
“¿Cristian se presenta como candidato a intendente? ¡Yo lo voto a ojos cerrados!”, decía una amiga de la juventud. “No hay hombre más bueno que él, más honesto que él, más comprometido con lo que hace”.
"No tengo presupuesto para la campaña. Nada. Pero lo haremos como se pueda. Honor, Patria y gloria, por eso quiero ir", dice, mientras asegura que "en 2011 me fui del Gobierno Municipal y le estaré siempre agradecido al ´Jorge´(Giménez), pero pienso competir por la intendencia, incluso contra él, porque estoy seguro que hay mucho todavía por mejorar".
Este hombre incansable que transita los 47 años, tiene como motor auxiliar a su esposa, Andrea Moreno, otra imprescindible.
Cristian, casi apurado por sus amigos aunque comprometido con su deseo de una comunidad mejor, decidió “probarse” en las redes. “¿Lo apoyarías si quisiera ser intendente?”, decía el primer mensaje, con una foto de él. La respuesta positiva fue abrumadora y, lo que es más, absolutamente nadie criticó la iniciativa.
Después ya fue un video difundido por WhatsApp y una foto de cuasi campaña. En el video se lo ve a Cristian definiéndose como precandidato peronista. Allí dice, con un innegable concepto nacionalista:
“Querido sanmartiniano: soy el profesor Cristian Etem. Cristiano, docente, viñatero, padre de familia. Orgulloso de vivir en esta tierra que tanto amó nuestro general San Martín. Quiero ser intendente de este maravilloso departamento. Prometo trabajar con todo mi corazón, con toda mi fuerza y mi honestidad, para que todos tengamos mejores posibilidades. Te pido que me acompañes. Tu aporte es muy valioso para mí. Sos bienvenido. Para mí es un honor participar de estas elecciones. Muchas gracias y ¡Viva la Patria!”.
En lugar de cerrar el video haciendo la clásica V, Etem prefiere levantar el puño.
Políticamente se define amplio, abarcativo y se dice con algunas diferencias importantes con la gestiones Giménez, aunque se guarda para sí cualquier crítica.
"San Martín, Belgrano, Güemes, la Madre Teresa, la Patria y el honor de ser sanmartiniano", dice Etem, que dice estar muy preocupado por la producción. "Tengo una finquita y este año será muy difícil (por el sobre stock que ha quedado del año pasado) y el intendente, si bien no tiene una responsabilidad directa, siempre puede gestionar. Esa es la consigna, gestionar siempre".
Dice que "soy yo solo, el candidato del pueblo. Ni de Giménez, ni de Cornejo, ni de nadie. Solo me debo a los vecinos, porque un intendente es el primer empleado de su pueblo". Y después insiste: "Honor y gloria, papá. Honor y gloria".
Su principal apoyo
Cristian Etem dice que "en esto (la campaña y su deseo de ser intendente) soy yo solo. Jamás pondrè a mi familia entre medio y mucho menos a mis hijos".
Pero, así como lo pide él mismo, la familia está fuera de la política pero es parte trascendental de la vida de Cristian y San Martín sigue siendo un pueblo y la conoce.
Cristian y Andrea tienen algunas cosas bien claras: Dicen que no hay libros que tengan todas las respuestas. Que no hay que tener miedo y que hay que conservar siempre la mirada positiva. Que hay que plantearse el buen humor como una meta a sostener durante el día. Que no se puede solo y que hay que estar dispuesto a pedir ayuda. Dicen que no hay nada que pueda resistirse al amor. Tienen 47 años de edad y 22 de casados y han cumplido su sueño de ser una familia numerosa. Tienen 6 hijos, todos ellos criados con profundo amor y principios solidarios.
Si hay quien tema sobre lo que le depare el futuro, sin hay quien se sienta agobiado por los inconvenientes cotidianos, sin hay alguno que tenga miedo, angustia, incertidumbre, malhumor, debilidad… si hay alguien, pues no hay mejor consejo para él, que sugerirle que converse 5 minutos con Cristian y Andrea. Desbordan energía. Equilibran el mundo.
Se conocieron cuando eran dos adolescentes de 14 años, entablaron una amistad y coquetearon de vez en cuando, pero recién se pusieron de novios a los 23. Y a los 25, un 1º de febrero de hace exactamente 22 años, se casaron.
