El ex empleado de Tunuyán que participó de los disturbios en la comuna está prófugo de la Justicia. Se trata de Sergio Pinto, quien se desempeñaba como cuidador del cementerio departamental y fue señalado como instigador de la revuelta (que incluyó intentos de saqueo) el lunes 21. Cuando fueron a buscarlo en su domicilio, no estaba, y todavía no pueden dar con él. Aunque no aparece, ya tiene abogado defensor.
Está prófugo el ex empleado de Tunuyán que fue echado por participar de los disturbios
Pinto fue parte de la turba que alteró la siesta de los tunuyaninos a principios de la última semana. Aunque en diálogo con medios de comunicación dijo estar desalentando los intentos de saqueo, para la fiscalía él hizo todo lo contrario: fue uno de los instigadores de que esas 60 personas quisieran entrara a la fuerza a un supermercado Átomo, ubicado a poca distancia de la ruta 40. Allí estaban haciendo un piquete, supuestamente para pedir mejoras en el alimento que les da la intendencia.
Según explicó el periodista del Valle de Uco Mario Ferreyra, la información oficial indica que no lo detuvieron esa misma tarde por la gran cantidad de gente que había y por la tensión generada en el lugar. Sin embargo, cuando por la noche de esa misma jornada la policía fue a su domicilio, Pinto ya se había hecho humo y se tornaría inhallable para las fuerzas de seguridad. Así permanece hasta este lunes por la mañana.
Pinto participó de la manifestación junto a su hermano, quien no sólo sí fue encontrado en su casa en la noche de aquellos allanamientos, sino que además ya está preso en la penitenciería provincial. Sergio no. Por el momento, no ha tenido más represalias que haber sido echado de su trabajo, tal como lo confirmó el jefe territorial, Aveiro.
Y sin embargo, aunque no aparece, el hombre ya hizo llegar un escrito a través de un abogado defensor. En él pide explícitamente su libertad, por lo que da a entender que está al tanto de que lo busca la Justicia y de que tiene un pedido de captura solicitado por el fiscal que entiende en la causa, Jorge Quiroga.
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Dijo haber evitado los saqueos
"Yo antes vivía en este barrio, en La Tablada, ahora estoy en Vista Flores. Vengo y me encuentro con esto: un corte de ruta porque hay personas que necesitan comer". Así comenzó hablando Sergio Pinto ante los medios de comunicación en el lugar. De gorra y campera negras, atrás se veían, de un lado, los manifestantes a los que él mismo habría instigado y, del otro, a la policía que pudo contenerlos. Después de eso, ya no se lo volvió a ver.
Sin embargo, en esa misma alocución él afirmó que lo que buscaba era una salida cuasi pacífica a lo que estaba ocurriendo. "Lo que me manifiestan es que están cansados de ir a la municipalidad y que les den azúcar y aceite. La gente quiere carne, pollo; los niños necesitan lácteos. Y no quieren ir a hacer saqueos (SIC). Entonces yo los estoy frenando, diciendo que acá puede haber otra solución, que se esperen".
Por el sentido de lo que dijo, es probable que haya buscado referirse a que las personas sí estaban dispuestas a ir a saquear. Concretamente, el supermercado Átomo que quedaba a pocas cuadras, como quedó demostrado con la intervención que debió hacer la policía. Sin embargo, el hombre dijo que estaba en contra de los ingresos a la fuerza. La Justicia valorará si es así o si, como se creyó en un primer momento, fue uno de los que armó toda la revuelta.
Si se lo encuentra, una de las posibilidades más fuertes es que sea trasladado a la prisión, junto con otros instigadores. Hasta el fin de semana, en Mendoza se había dado con al menos cinco personas que, a través de celulares y redes sociales, habían fogoneado los delitos contra la propiedad de toda la semana pasada. Hubo cuatro en el Gran Mendoza y uno en Tupungato.
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