Mano a mano con el influencer Álvaro Zicarelli

En una nueva fase del "Plan Milei", el PD trajo a Mendoza a su asesor en política internacional

El partido se sigue consolidando como la fuerza local de Milei y esta semana trajo a Álvaro Zicarelli: influencer, escritor y uno de los asesores del economista de cara al 2023. Presentó su primer libro, "Cómo derrotar al neoprogresismo", y dijo que quiere fundar un nuevo think tank en la provincia

Aunque no le gusta que le llamen "influencer", Zicarelli lo es. Sus más de 100 mil seguidores en las redes no sólo lo prueban, sino que fueron una de las causas por las que editorial Sudamericana (Penguin Random House) se fijó en él y quiso publicar su obra. "Había mucha demanda del público joven, de 19 a 25 años; que no es muy de comprar libros físicos. Además es un trabajo federal, porque el interior es, en gran medida, el último refugio de la derecha conservadora y republicana", dijo a UNO durante su visita.

Y en esa respuesta incluyó a Mendoza. Afirmó que le gustaría vivir en la provincia "cuando se retire" y que piensa en fundar un nuevo Think Tank que tenga una de sus bases aquí. Antes de disertar en el histórico bunker demócrata de calle Sarmiento, brindó esta entrevista, donde habla de por qué Milei se amesetó en las encuestas, de las internas libertarias y, por supuesto, de su primer libro.

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Gastón Pescarmona, del Partido Libertario de Mendoza; Álvaro Zicarelli, y Mercedes

Gastón Pescarmona, del Partido Libertario de Mendoza; Álvaro Zicarelli, y Mercedes "Mechi" Llano, diputada del PD en la histórica sede de los "gansos".

- ¿De qué serviría "derrotar al neoprogresismo"?

- El libro sirve porque se transforma en un manual de instrucciones. Fundamentalmente retóricas, dialécticas. Para que en cada batalla a la que nos lleve el neoprogresismo, tengamos los instrumentos necesarios que nos permitan ganar esos debates. Entendiendo, claro, que sigamos conviviendo en un mecanismo pacífico de resolución de conflictos.

- Pero entonces sólo sirve para ganar batallas retóricas, para ganar discusiones...

- No, no. Eso en primer lugar. Claramente, esas batallas tienen que ser bases estratégicas y tácticas de los partidos. En el libro digo que los movimientos no pueden ser sólo divulgadores de ideas, ni tampoco un mero instrumento coyuntural o de Gobierno. Debemos ser instrumentos de poder. El problema es que, por lo menos desde la década del cuarenta, la centroderecha conservadora, liberal, republicana, no se pudo consolidar como un instrumento de poder. No han entendido el poder. Y obviamente, el radicalismo y el peronismo sí lo han entendido muy bien; pero no necesariamente en favor del pueblo.

- ¿Y por qué esos espacios sí lo lograron?

- Bueno, en mi definición de peronismo yo planteo que es una maquinaria. Un conjunto de resortes y esquemas muy bien jerarquizados para tomar el poder, retenerlo y multiplicarlo. Planteo el poder y no el gobierno, porque el gobierno es transitorio y el poder no. Vos podes ser más poderoso como oposición que como gobierno. Ellos se saben adaptar al zeitgeist del momento, por la lucidez instrumental de sus líderes. La tuvo Perón en el '74; lo entendió muy bien Menem, con el fin de la guerra fría; y lo entendió bien Kichrner, con el giro hacia una izquierda que debió ser socialdemocrática y terminó siendo populista.

- Pero tuvo una etapa socialdemócrata.

- Y, el primer año. Año y medio. Luego pasó a... No quiero hacer enojar a nadie en esta provincia, pero a eso que fue La Concertación.

- ¿Y Milei puede ser ese líder "políticamente lúcido" que necesitan los conservadores? ¿Por qué?

- Porque rompe con el paradigma prejuicioso que hay sobre la derecha. Una derecha sin raigambre popular, sin carisma, sin jóvenes, con mucha culpa... Nosotros estamos llenos de jóvenes, cada día se suman más; creo que acá lo está viviendo el Partido Demócrata con las afiliaciones. Y no somos una derecha culposa. Creemos que la gente no tiene que escuchar lo que "quiere" escuchar, sino lo que "debe" escuchar, por ser verdad.

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Milei, la primera vez que desembarcó en Mendoza como aliado del PD.

Milei, la primera vez que desembarcó en Mendoza como aliado del PD.

- ¿Está cayendo la imagen de Milei, como todos dicen ver?

- Nombrame un precandidato a presidente que no esté bajando y subiendo todo el tiempo en las encuestas. Yo podría repreguntarte eso.

- Sí, pero en abril, cuando vino a Mendoza, tenía una fuerza que hoy parece no tener.

- Yo creo que cada día más, las encuestas van a estar sujetas a quienes las solicitan. Pero creo que sí, quizás puede tener una condición amesetada Javier. Sin embargo, también creo que la tendencia va a ser hacia el crecimiento. Sobre todo si se sigue observando una situación social y económica tan compleja como esta que estamos viviendo. Porque la gente va a rechazar los errores de la política tradicional.

- ¿Y por qué se ha amesetado?

- En primer lugar, por intencionalidad. Los que piden las encuestas son los otros sectores políticos, no nosotros. Salvo por algunas agrupaciones empresarias a las que les interesa ver ese escenario, pero son excepciones. Por otro lado, también tiene que ver con algunas situaciones internas de nuestra fuerza que se exteriorizan con malicia por parte de quienes le cargan las tintas a él. Lo responsabilizan por lo que pasa en un espacio que tiene un año y medio de vida, cuando a la vez no lo hacen contra partidos que tienen, por lo menos, ochenta años. A algunos ni les piden un programa de Gobierno; en cambio a La Libertad Avanza se le exige un ordenamiento interno casi de no conflicto.

- Cosa que no están logrando...

- Todo movimiento que surge, y que encima tiene un potencial electoral tan alto, genera conflictos internos. Por posicionamientos ideológicos, por cómo pensar el armado y el avance territorial... por todo. En ese último aspecto, yo creo que hay que recurrir a partidos tradicionales afines y que históricamente hayan defendido nuestras ideas; como lo es el Partido Demócrata, justamente. A mi me pone loco cuando leo que Milei "fue a buscar el sello de un partido tal". Primero, coincidimos ideológicamente. Segundo, es un partido que tiene representantes en la Cámara de Diputados, de intendencias, etcétera. Entonces no es un sello. Es un partido.

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Zicarelli supo estar cerca de Cambiemos y de algunos de sus referentes. Incluso llama a sumar a

Zicarelli supo estar cerca de Cambiemos y de algunos de sus referentes. Incluso llama a sumar a "lo mejor del gobierno de Macri" para 2023.

- A propósito de eso, cuando Milei se acercó al PD, se dijo que se estaba aliando con uno de los espacios más representativos de "la casta" en Mendoza; ya que es históricamente parte de la política local y un detentador de lugares dentro del Estado. Si a eso le sumamos su vínculo con los Menem en La Rioja, con los Bussi en Tucumán y etcétera; nos da que Milei, en sus primeros cien días como parte de la política formal, ya se estaba aliando con referentes muy identificados con aquello a lo que dice repudiar. O sea, una contradicción. ¿Qué opinás?

- Primero tendría que definirte qué es "la casta" para nosotros. La casta no es la política, sino el status quo actual de la política. Aquellos que van a anteponer siempre sus privilegios. Que defienden políticas públicas nocivas para la salud económica e institucional del país, de las provincias y de los municipios, para seguir teniendo treinta asesores, choferes, y una caja de la cual el 90% se lo llevan a su casa. La casta también es la prensa, que es más "anti" o más "pro", de acuerdo a los recursos que les bajen. Contra todo eso estamos nosotros. Somos una derecha científica y que no defiende intereses de clase. Nos pueden votar desde la Villa 31 hasta la Recoleta (ponele los nombres del barrio más popular y del más coqueto de Mendoza, por favor).

- ¿Y científica por qué?

- Y científica porque demostramos nuestra política sobre la evidencia. Damos números. Son ideas perfectibles, por supuesto, pero no son propensas a fallar sistemáticamente como todas las que se aplican en Argentina.

- Vos y Milei dicen combatir a los fanatismos; de hecho está consignado en tu libro. Sin embargo, cuando Milei habla, parece un fanático. Suele tener el excesivo fervor para defender sus argumentos; la aparente falta de autocrítica; y el desprestigio de los argumentos del otro -o la forma poco respetuosa de tratarlos- que tienen los fanáticos. ¿No parece ser uno, él también?

- Vos lo dijiste. Tal vez parece, pero no significa que lo sea. Por ejemplo, a mí no me parece para nada, porque tengo certezas de que no lo es. Hay mucha gente que no indaga y se queda con el prima facie. Por supuesto que todos somos plausibles de crítica, pero si sólo le van a criticar la forma y no el fondo, es porque les es más fácil a sus detractores hacer eso. El fondo es la propuesta: la Argentina que queremos. Sino, hablemos de los modositos y prolijitos que sólo nos han traído sangre y lágrimas. Pero eran muy correctitos, muy señorones. Y señoronas...

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El banner con el que el Partido Demócrata convocó a la charla de Zicarelli, esta semana en su sede.

El banner con el que el Partido Demócrata convocó a la charla de Zicarelli, esta semana en su sede.

- Volviendo a la supuesta pérdida de terreno político, podría leerse que sus dichos sobre la venta de órganos y de niños fueron determinantes. Milei es inteligente; o sea que los manifiesta aún sabiendo que caerán mal y dañarán su carrera a la presidencia. ¿Es una marca de honestidad, de "morir con las botas puestas", diciendo lo que piensa aunque no guste?

- Él nunca dijo que en su gobierno habilitaría eso. Dijo que dentro del movimiento libertario internacional se lo considera. Lo que pasa es que una persona con el enorme interés que él tiene por los debates intelectuales, busca debatir todo. Por honestidad intelectual, él no deja de manifestar que esos debates existen dentro de un espacio como el nuestro. O sea, discutir hasta dónde uno es dueño de su propio cuerpo. Pero jamás dijo que iba a promover eso, yo vi las entrevistas completas.

- Hoy sos su asesor en política exterior y seguridad nacional. ¿Cómo sería la política internacional de un Milei presidente?

- Lo primero sería dar una imagen de que Argentina respetará todos los contratos que va a firmar. Es decir, la seguridad jurídica tiene que ser la base. Pero que eso además genere otro tipo de cooperación con los países; un intercambio de conocimientos, de know how. Segundo, tiene que haber una estrategia macro de seguridad nacional. Un sistema moderno y eficaz. Que dejemos de ser un protectorado de Brasil y de Chile; porque hoy, si nos invade un país extra Mercosur, nos tienen que defender ellos. Sobre todo para proteger los recursos naturales estratégicos. Tenemos un millón de kilómetros cuadrados de mar argentino. Tenemos potencial minero, tenemos fauna. ¿Pero custodiados por quién?

"Cómo derrotar al neoprogresismo: una batalla política", se vende en librerías de todo el país desde mayo de 2022. Además, Álvaro Zicarelli ya trabaja en un segundo título, esta vez dedicado a su mirada exterior.

Este jueves pasó por Mendoza como invitado del Partido Demócrata, que trajo al propio Milei meses atrás y busca consolidarse como su espacio dentro de la provincia.

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