A las 11 arrancó en el Senado el tratamiento de dos leyes clave para la Casa Rosada: el histórico acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), y la modificación de la Ley de Glaciares. Con la presencia de 40 senadores en el recinto, el oficialismo logró reunir el quórum y puso en marcha la sesión.
El Acuerdo Mercosur-UE: ¿El fin de una espera de 25 años?
Tras décadas de negociaciones estancadas, el Gobierno de Javier Milei ha puesto el acelerador para ratificar el tratado con el bloque europeo. Para el Ejecutivo, este acuerdo es la "piedra angular" de su política exterior, ya que permitiría el ingreso de productos argentinos a un mercado de 450 millones de consumidores con aranceles reducidos.
Sin embargo, el camino no está libre de obstáculos. Mientras que los sectores exportadores, especialmente el agro, ven una oportunidad histórica, diversos bloques de la oposición y cámaras industriales locales expresan su preocupación por la asimetría de competitividad y el posible impacto negativo en las PyMEs ante la llegada de productos manufacturados europeos.
La Ley de Glaciares: Minería vs. Medio Ambiente
El otro gran frente de batalla se libra en torno a la reforma de la Ley 26.639 de Preservación de Glaciares. El oficialismo propone modificar la definición de las zonas protegidas (especialmente el área periglaciar) con el argumento de brindar "seguridad jurídica" y atraer inversiones multimillonarias en proyectos mineros de oro, plata y cobre en la cordillera.
La iniciativa ha despertado un fuerte rechazo de organizaciones ambientalistas, científicos y sectores de la oposición, quienes advierten que flexibilizar la norma pone en riesgo las principales reservas hídricas.
Un escenario de "semana caliente"
El tratamiento de estos proyectos ocurre en un contexto de efervescencia pública. Coincide con una serie de paros en sectores clave (como el transporte y los controladores aéreos) y un endurecimiento del discurso presidencial contra sectores empresarios, lo que convierte al Congreso en una olla a presión.
Desde el entorno del Presidente confían en que cuentan con los votos necesarios, tras intensas negociaciones con los gobernadores de provincias mineras y bloques aliados. De obtener resultados positivos, el Gobierno espera llegar a la apertura de sesiones ordinarias del 1 de marzo con un triunfo legislativo que ratifique el rumbo de su gestión ante los mercados internacionales.




