La decisión se conocerá esta semana. Roberto Righi es el máximo apuntado por el peronismo para ser precandidato a gobernador y las negociaciones se aceleraron en las últimas 48 horas. El lavallino tiene definido su futuro y es dentro del frente Elegí, pero sujeto a lo que pase con su delfín departamental, Gerardo Vaquer. Ojo, Emir Félix aún no está bajado y tampoco Alejandro Bermejo. Antes del martes habrá un nuevo lanzado y el kirchnerismo se guardó una carta.
El plan Righi, negociaciones de la mesa chica y todo lo que se mueve detrás del silencio peronista
La propuesta a Righi estuvo siempre flotando en el aire, pero se hizo concreta en las últimas dos semanas. En su entorno dicen que hasta hace no mucho seguía sopesando irse al frente de Omar De Marchi, pero que ahora lo descartó completamente y sólo piensa en modo PJ. Allá también le ofrecieron integrar la fórmula, aunque en segundo lugar; nunca en primero, contaron. Ahora hay quienes dicen tener su palabra de que el martes 18 de abril hará pública su respuesta. Si es “sí”, directamente será lanzamiento. Este sábado hubo encuentros de intendentes, pero no salió humo blanco.
Pero mencionan dos problemas fundamentales para que todo avance: el primero es que no está claro que tenga muchas ganas de competir. Su círculo más íntimo sigue negando que la propuesta haya sido tan firme, a pesar de que no hay sector justicialista donde no la convaliden. El segundo tema es que no puede descuidar Lavalle: hasta estrechos colaboradores dicen que Edgardo González, el legislador que le armó la interna, tiene números “muy peligrosos” para pelearle a Vaquer, la única garantía de continuidad righista.
“Está viendo qué apoyo se puede pelear. Que la estructura salga a bancarlo al Gerardo, porque en el municipio es a todo o nada, y González, al parecer, vuela”, confesaron los propios. Ni hablar si se pregunta en el entorno del aludido: la confianza es todavía mayor y dicen que duplican o hasta triplican los votos del adversario oficialista.
Puede ser fanfarronería pura o puede ser cierto. Lo bueno es que la verdad sólo se hará esperar dos semanas más. De todos modos, los que siguen a Vaquer habrían estado más asustados al principio que ahora. El viernes estuvieron entregando viviendas –las famosas casas de la Tupac, la agrupación envuelta en problemas judiciales años atrás- y se los percibió más confiados.
Allí estuvo el titular de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, e iba a estar la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz. Sin embargo, horas antes debió modificar su agenda y bajó el viaje, según contaron. En su lugar acudió Juana Camilletti, coordinadora en Primera Infancia de esa cartera y miembro de la cantera política que responde a la espada del albertismo.
¿Y Righi? También. “Aprovecha para mostrarse con Gabriela Lizana, que es una fórmula muy posible para el peronismo: varón ymujer; Massa y el PJ tradicional. Todo cierra”, calcularon.
►TE PUEDE INTERESAR: Marcos Calvente, el radical de Guaymallén que sacó a De Marchi del centro de la política electoral
Los Bermejo tentados, la carta guardada y un lanzamiento inminente
Pero como la respuesta también podría ser negativa, en la cúpula del PJ hablan de una carta guardada. Un candidato que “viene de la política, no es del bando identificado con el kirchnerismo, y del que se sabe que puede ser una opción muy competitiva para la gente”. Aunque no filtran el nombre, la descripción coincide de cuerpo entero con otro nombre que viene sonando con fuerza y que no se ha bajado en absoluto de la pelea: Alejandro Bermejo.
En su círculo cuentan que estuvo con “algún temita personal y que aún no retomó del todo su actividad de todos los días”, pero que no es nada que le impida seguir peleando su posible candidatura. Sigue en pie, tiene mucha gente que le responde, y un nivel de conocimiento envidiable para casi todos los intendentes justicialistas. Eso, sin contar la fidelidad maipucina, donde el peronismo parece estar soldado a la intendencia.
Fidelidad que no es menor para traccionar a distintos sectores, además. Los Bermejo tienen el vínculo para atraer a Matias Stevanato –y sumar su empuje- que es algo con lo que hoy no cuenta el camporismo, por ejemplo. Más bien al contrario -pese al cierre "ordenado" de la lista interna. A eso le suman buenas migas con casi todos los sectores, con la capacidad de aglutinar las más diversas expresiones del justicialismo local.
Tanto es así que incluso Adolfo Bermejo -aún después de decir públicamente que no quiere ser candidato a gobernador- siguió recibiendo pedidos desde calle España para que decline esa postura y se vuelva a poner al frente del proyecto. Claramente pesa lo favorecido que se ve en las encuestas y el recuerdo de los escasos siete puntos que le sacó Alfredo Cornejo en 2015. Hoy el peronismo sabe que está muy lejos de aquel 41%. Muy.
También puede que “El Pulga” no sea la famosa carta que dicen tener guardada los kirchneristas y que haya otro. Esta semana dos dirigentes volvieron a mencionar la idea de tentar a José Zuccardi –traer a alguien que no venga de la política parece estar de moda-, pero en su entorno lo negaron a muerte: “Parten de la premisa de que es peronista y no es verdad. Trabaja para el sector y eso lo hace tener contacto con todos: desde ‘Wado’ hasta Larreta, por el distrito del vino”.
No lo mencionaron, pero la ley de Alcohol Cero parece haberlo distanciado de ciertos referentes actuales del partido. “Hablamos con Pepe del tema. Estaba como piña”, contaron desde otro ámbito y mostrando gran poder de síntesis.
Y por fuera del “as” justicialista (que al ser el tercero o cuarto al que buscan, ya no sería un as, sino un siete de espadas o similar), surgen también otras posibilidades: esta es la semana en la que podría lanzarse un nuevo candidato: el titular local del Enacom, Guillermo Elizalde. Lo está pensando, confía en lo que ha construido y tiene un “banque” desde Casa Rosada que ha sido demostrado por el propio Alberto Fernández.
No es su única perspectiva, porque desde el frente demarchista ya le mandaron invitación. Y con una propuesta bien concreta según supo UNO.
► TE PUEDE INTERESAR: El pastor aliado de Stevanato que le dijo que sí a De Marchi: "El PJ y la UCR están muy atados a lo nacional"
En el Sur, la interna complica los acuerdos
“Yo no entiendo nada. Vos buscás al candidato más competitivo, que es el Emir. Se supone que estás tratando de tentarlo, porque lo decís en todos lados, ¡¿pero al mismo tiempo viene tu precandidato a intendente y hace spots en los que nos tratan prácticamente de inútiles?! Es absurdo. Incomprensible”. La queja vino desde la intendencia de San Rafael. El precandidato mencionado es el camporista Nadir Yussuf y el sujeto tácito es Anabel Fernández Sagasti.
El ring del Sur tiene esas cosas: los allegados a los Félix acusan golpes por debajo de la cintura desde la vereda K, y no se los atribuyen directamente al concejal que les hace la interna, sino que imaginan órdenes de más arriba. En el medio, es cierto: hasta hace poco le seguían pidiendo a Emir Félix que encabezara la coalición. Ahora, esa chance parece más lejana que nunca y encima el tiempo que queda es casi nulo.
“Todo lo que quieran, pero Yussuf y La Cámpora pedían el cuarto concejal en la boleta. Nada más. ¿No les podían dar el cuarto concejal, tan difícil era eso? Se sintió como un ninguneo, y es lógico que genere algunas acciones como esa”, contó a UNO el sector K.
Lo que se plantea en San Rafael es un doble escenario: poner el candidato a gobernador, pero que a cambio les dejen muchos lugares legislativos es uno. Al menos tres bancas en cada cámara. EL otro es con Félix -también- al frente de todo, pero con la capacidad de poner sólo a los del Cuarto Distrito y no mucho más: ”No nos gusta pero no la descartamos”, aclararon.
Lo que dijeron cerca de “los turcos” es que no tienen problemas en buscar el segundo candidato a diputado nacional. “Sabemos que en el primer espacio, en el más entrable, ellos lo quieren a Ilardo. Esa estamos dispuestos a darla, creería, sin problemas”, lanzó un peronista sureño.
Esa posible cesión debería analizarse tomando los siguientes elementos: primero, Lucas Ilardo no está descartado como precandidato a gobernador. Segundo, por las reglas del desdoblamiento, podría ser primero aspirante al Barrio Cívico y después al Congreso Nacional (ya lo hizo Alejandro Bermejo en 2019); y tercero, que el Sur tiene asegurado al menos mantener la banca de Liliana Paponet hasta 2025.
“Ah, y no nos olvidemos de una cosa. Acá en San Rafael, Milei mide casi 40 puntos. Nos conviene ser ordenados, porque sino el PJ la puede pasar muy mal”, avisaron, ya desde el estribo de la conversación.
► TE PUEDE INTERESAR: El "pifie" de Cornejo que terminó en elogio para un municipio peronista e hizo sonreír a Larreta
El PJ sacó la calculadora
El dato de la semana es que el peronismo aparece tercero en dos o más encuestas. Una es de Santiago Alé y otra (u otras) pidieron mantenerse en reserva, pero hay quienes dicen que las cifras de Elbio Rodríguez, por ejemplo -y entre otros- muestran algo similar. O sea, a punto de exhibir a su precandidato, el PJ vive uno de sus peores momentos en cuanto a adhesión popular.
“Lo que tenemos es simple: no medimos 18 puntos, como andan diciendo por ahí, pero sí te puedo decir que estamos terceros y peleando el segundo puesto. Entre 23 y 25. A De Marchi lo vemos más cerca de los 25 y no de los 28 que le están atribuyendo, pero igual parece que nos saca una ventaja. De todos modos, aún no tenemos candidato, así que ahí podemos crecer”, analizaron.
Otro detalle es que Fernández Sagasti sigue siendo una de las figuras más competitivas que conserva el espacio. La terminaron de medir –con uno de los considerados más respetables de Mendoza- y afirmaron que su piso está apenas por debajo del 20%. Todo lo que sea Cristina no baja de eso. “Proscripta o candidata y digan lo que digan”. Y, según cuentan, Anabel es casi como si fuera Cristina: la representa. Así que su base de votantes, aun en la Mendoza anti K, sigue siendo sólida.
Por último, los datos más frescos de los encuestadores arrojan una realidad que no debería preocupar sólo al peronismo, sino también al resto de los partidos: el futuro que ofrece la Boleta Única es absolutamente incierto. No saben cómo va a impactar en los frentes chicos; no saben si la ciudadanía va a saltar haciendo “ticks” por cualquier lado y haciendo ensalada de votos y no saben si, al ser un sistema diferente al de las nacionales, los resultados tal vez salgan más distintos que de costumbre (fogoneada esa distancia más por el contraste de mecanismos que por la ideología del votante).
Va a ser todo un experimento, eso es seguro. Pero pase lo que pase, hay un dato que es objetivamente bueno: después de años de escuchar a dirigentes mandándose a “agarrar la lapicera”, ahora, en Mendoza, la lapicera la va a tener la gente.
Y encima, atada a una urna. ¿Qué mejor?
►TE PUEDE INTERESAR: Peronismo, ¿y si volvés?









