El 2023 fue, sin dudas, una prueba de fuego para la Justicia Federal de Mendoza por la destitución, el encarcelamiento y la primera parte del juicio oral y público a Walter Bento, quien durante 17 años integró el plantel de los Tribunales Federales como juez electoral y penal.
El caso Walter Bento: la prueba de fuego que la Justicia Federal de Mendoza superó en 2023
Aunque la investigación penal preparatoria comenzó en 2021, el año 2023 fue crucial porque produjo instancias determinantes y promete un 2024 pleno de expectativas, ya que para después de la feria judicial de invierno se espera la sentencia del caso Bento que podría mandar a la cárcel al ex magistrado por hasta 50 años.
Un pendiente para el Consejo de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación: llamar a concurso para cubrir la vacante que Bento dejó en el Juzgado Federal 1. Mientras tanto, los jueces Marcelo Garnica y Pablo Quirós atienden los expedientes penales y los asuntos electorales respectivamente por decisión de la Cámara Federal de Apelaciones.
► TE PUEDE INTERESAR: La Suprema Corte puso fin al Forum Shopping y las causas se distribuirán por sorteo
Los 12 hitos que vivió la Justicia Federal de Mendoza por el caso Walter Bento
1) La designación de los integrantes del Tribunal Oral Federal 2, que recayó sobre las camaristas de San Juan y San Luis Gretel Diamante, Carolina Pereyra y Eliana Rattá tras haberse agotado la lista de camaristas federales mendocinos en un mar de recusaciones y apartamientos.
2) El comienzo, después de la feria judicial de invierno, del esperado debate por delitos de corrupción que tiene sentados en el banquillo a Bento, a la esposa, a dos hijos, a abogados, a ex personal de seguridad y a ciudadanos comunes, todos acusados como integrantes de una asociación ilícita que vendía y compraba resoluciones del Juzgado Federal 1 a medida de imputados en graves procesos penales.
3) La suspensión y pase a juicio político, que decidió el Consejo de la Magistratura, de Walter Bento en el cargo al que había llegado en 2006 para cubrir la vacante que en 2002 había dejado el entonces ex juez federal Luis Leiva, destituido por mal desempeño.
4) Antes, el despido de los dos hijos que se desempeñaban como funcionarios en los Tribunales Federales de Mendoza.
5) El Jury de Enjuiciamiento que comenzó en Buenos Aires a fines de septiembre y que el 8 de noviembre destituyó a Walter Bento del Juzgado Federal 1 con doble competencia: Penal y Electoral.
6) La inmediata detención, el encarcelamiento y el alojamiento de Bento en la cárcel federal de Campo Cacheuta ya que había perdido, con el despido, los fueros de magistrado que lo mantuvieron libre en los últimos dos años.
7) La foto del ya ex magistrado federal esposado, con custodia policial y chaleco antibalas, ingresando, con la vista al frente, a la sede local de la Policía Federal que publicó Diario UNO aquel 8 de noviembre a la siesta fue una imagen fuerte. Impensada por el argot político-judicial. Y por gran parte de la ciudadanía. Una postal, sin dudas, cargada de simbolismo. Un mensaje contundente.
8) La impactante llegada de Bento a la primera audiencia del juicio a cargo del TOF 2 en calidad de detenido, esposado y trasladado ida y vuelta al predio carcelario en un vehículo oficial.
9) La continuidad del proceso, que en las últimas semanas lo ha dejado mal parado ya que algunos de los testigos aseguran haber pagado para que Bento los favoreciera judicialmente.
10) La apelación de Bento a la detención mientras se desarrolla el debate, medida de coerción finalmente confirmada por instancias judiciales superiores.
11) El rechazo a la apelación de Bento contra su destitución, lo que dejó firme ese fallo netamente político y escasamente jurídico.
12) Y la negativa del TOF 2 al pedido del ex juez de poder seguir preso en su casa, con tobillera electrónica, bajo el argumento de que uno de sus hijos, afectado por una discapacidad, necesita de sus cuidados y presencia en la vivienda familiar del barrio privado Palmares.
Los momentos impensados que vivió la Justicia Federal de Mendoza en 2023
Intenso fue este 2023 en el ámbito de la Justicia Federal de Mendoza por el devenir del caso Walter Bento.
Con momentos inimaginados, como cuando Bento ingresó al edificio donde ejerció durante 17 años como juez para escuchar el fallo de destitución y ponerse a disposición del TOF 2 que ordenó su detención.
Atrás quedaron múltiples hipótesis de variada tonalidad e intencionalidad, como la que indicó que Bento aprovecharía su estadía en Buenos Aires, durante el Jury, para fugarse antes de ser destituido, al estilo Otilio Romano, quien huyó a Chile cuando lo estaban destituyendo por crímenes de lesa humanidad.
Como la versión que indicó que Bento no sería llevado a una cárcel común, sino que la Justicia Federal iba a otorgarle, desde el primer minuto, la prisión domiciliaria.
Contribuyeron a que el histórico proceso penal en Mendoza se desarrollara con normalidad y sin sobresaltos el dispositivo de seguridad coordinado por la Cámara Federal de Apelaciones pero también la decisión personalísima de Bento de ajustarse siempre a Derecho, aún cuando el pronóstico le advirtiera que 2023 sería el peor año de su vida.
En la cárcel federal Bento es un preso más y no se relaciona demasiado con el resto de los internos. Come la misma comida que todos y recibe visitas como cualquiera de los habitantes de la prisión federal de Campo Cacheuta. Pasa muchas horas leyendo y releyendo y analizando tramos de la causa penal en su contra, de cara al 2024 definitivo.
Que haya pasado tras las rejas la primera Navidad de su vida y comience el 2024 en la misma situación a la espera de la reanudación del juicio, en febrero, como cualquier ciudadano, es una señal fuerte y saludable a la hora de medir la probidad de la Justicia Federal de Mendoza. Algo que no es poco en estos tiempos que corren.
► TE PUEDE INTERESAR: Fue formalizada la designación de Fernández Sagasti en la bicameral que tratará el DNU de Milei







