A solo 12 días de la captura de Nicolás Maduro, la escena política venezolana se trasladó este jueves a Washington. En un encuentro de alto voltaje simbólico, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, recibió a la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.
Donald Trump recibió a Corina Machado, quien confía en él para liberar a Venezuela
Corina Machado busca el respaldo del presidente de Estados Unidos, pero Washington mantiene sus dudas sobre su liderazgo
Sin embargo, detrás de las fotos y los almuerzos protocolares, persiste una grieta de desconfianza sobre quién debe conducir el destino del país caribeño.
Almuerzo, apoyo de Rubio y el mensaje de libertad para Venezuela
La reunión tuvo lugar en la residencia presidencial, donde Machado almorzó con Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Al salir, la dirigente se mostró exultante ante la prensa internacional: "Contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”, sentenció, reafirmando su alianza con el ala republicana.
Posteriormente, Machado se trasladó al Capitolio para asegurar el apoyo bipartidista, enfocando su discurso en la reconstrucción económica y el retorno de millones de migrantes.
Pese a la amabilidad del encuentro, la administración Trump no suavizó su postura política hacia Machado.
En una sorpresiva rueda de prensa, la secretaria de prensa Karoline Leavitt aclaró que la valoración de Trump sobre la falta de "respaldo real" de Machado para liderar no ha cambiado.
Leavitt añadió que Trump está “comprometido con la esperanza de que algún día haya elecciones en Venezuela”, pero no pudo dar una fecha concreta.
Este comentario se suma a los elogios que Trump dedicó recientemente a Delcy Rodríguez, a quien llamó una "persona fantástica”, dejando un escenario de total incertidumbre sobre a quién reconocerá finalmente EE. UU. como el interlocutor legítimo para el proceso de transición.
Machado vs. Delcy Rodríguez
La visita a la Casa Blanca profundizó el enfrentamiento entre Machado y quien actualmente ejerce como presidenta encargada tras la caída del chavismo, Delcy Rodríguez.
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La estocada de Machado: calificó a Rodríguez como una pieza más del "régimen" y advirtió que el país no atraerá inversiones mientras persista el 86% de pobreza bajo el mando actual. "El régimen solo sabe ganar tiempo", disparó.
La respuesta de Caracas: Rodríguez, en su informe de gestión, respondió con dureza: “Si algún día me toca ir a Washington, lo haré de pie y con la tricolor, no arrastrada”, en clara alusión al pedido de intervención extranjera de la oposición.





