El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, recibió hoy en la Casa Blanca a la líder opositora venezolana, María Corina Machado, en un almuerzo privado centrado en la crisis política de Venezuela y la etapa de transición que se inició tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a comienzos de enero. El encuentro, sin acceso para la prensa y celebrado en un comedor privado, forma parte de las gestiones que intenta consolidar la Casa Blanca para definir el futuro institucional y diplomático del país sudamericano.
Donald Trump, entre el buen diálogo con Delcy Rodríguez y el almuerzo con María Corina Machado
Donald Trump almuerza con María Corina Machado en la Casa Blanca para ratificar su hoja de ruta sobre Venezuela y reforzar su estrategia política hacia el país
Un almuerzo clave en medio de la transición venezolana
El almuerzo entre Trump y Machado marca el primer encuentro oficial entre ambos líderes desde que se produjo la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante un operativo estadounidense y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico, según detallaron fuentes oficiales.
La reunión se produce en un contexto en el que Trump ha mantenido una postura pragmática hacia la transición de Venezuela, avanzando en el diálogo con distintos actores políticos, incluida la presidenta interina Delcy Rodríguez, a quien ha calificado como “fantástica” tras una llamada en la que abordaron cooperación bilateral y temas de interés mutuo.
Machado, por su parte, llegó a Washington acompañada por colaboradores de su movimiento y representantes del círculo político de Estados Unidos, en un intento de fortalecer su rol en la discusión sobre el futuro de Venezuela, pese a que varios analistas señalan que su participación en la transición ha sido limitada por la estrategia estadounidense, que prioriza la estabilidad institucional.
Objetivos del encuentro: diálogo, transición y papel opositor
Aunque los detalles del almuerzo no se hicieron públicos, la agenda se centró en la situación política venezolana, la hoja de ruta para una transición democrática y el papel que diversos sectores pueden jugar en ese proceso. Trump ha enfatizado la necesidad de mantener canales abiertos con actores influyentes y, al mismo tiempo, reforzar la coordinación con Delcy Rodríguez, quien ejerce como presidenta interina tras la salida de Maduro.
Es importante destacar que, hasta ahora, la administración estadounidense ha sido reticente a colocar a Machado como figura central de la transición, pese a su reconocimiento internacional y al amplio apoyo que tiene entre sectores opositores. Según analistas, parte de esta cautela se debe a preocupaciones sobre la estabilidad y la capacidad de una oposición fragmentada para gobernar sin consenso amplio dentro de Venezuela.
El almuerzo con Machado se entiende como un gesto diplomático significativo, pero también como una señal de que Washington busca equilibrar sus relaciones con el oficialismo transicional y con la oposición, en un intento por consolidar una salida pacífica a la crisis venezolana y allanar el camino a futuros acuerdos políticos.
Repercusiones y miradas desde Caracas y Washington
La reunión fue seguida de cerca por analistas y diplomáticos de ambos países. En Caracas, el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez ha mostrado disposición al diálogo, mientras busca consolidar su liderazgo y ganar legitimidad ante la comunidad internacional.
En Washington, la Casa Blanca considera que mantener un vínculo con distintas fuerzas venezolanas es clave para avanzar en una transición que permita restaurar la democracia y la estabilidad en el país petrolero.
Este almuerzo representa uno de los primeros gestos diplomáticos concretos del actual proceso de reconfiguración política venezolana y pone sobre la mesa el desafío de construir consensos en un contexto caracterizado por la polarización, la presencia de intereses internacionales y la urgencia de una salida pacífica tras años de crisis interna.







