El océano Atlántico sur se convierte esta semana en escenario de un movimiento poco habitual pero altamente simbólico para Estados Unidos. Las potencias militares de China, Rusia junto a Irán han iniciado ejercicios navales conjuntos bajo la bandera de “BRICS Plus”
Dos potencias militares e Irán desafían a Estados Unidos y proyectan su fuerza naval
En un tablero geopolítico cada vez más tenso, China y Rusia coordinan maniobras marítimas con Irán para enviar una señal clara a Estados Unidos
La estrategia de estas potencias no es solo fortalecer su capacidad militar, sino también enviar un mensaje claro sobre la redefinición de alianzas en un mundo cada vez más multipolar.
Dos potencias militares e Irán desafían a Estados Unidos y proyectan su fuerza naval
Los ejercicios navales conjuntos entre China, Rusia e Irán comenzaron el 9 de enero de 2026 y están programados para extenderse hasta el 16 de enero de 2026 en aguas frente a Sudáfrica, cerca de Simon's Town y False Bay, en la costa cerca de Ciudad del Cabo. Durante los ejercicios, que durarán varios días, las flotas participantes realizarán maniobras de coordinación, simulaciones de defensa antimisiles y operaciones de reabastecimiento en alta mar.
Según analistas militares, la presencia de buques de guerra iraníes junto a los gigantes chinos y rusos representa un cambio significativo. No se trata solo de exhibición de fuerza, sino de una práctica conjunta de interoperabilidad que podría influir en futuros despliegues navales. Para Sudáfrica, anfitriona del evento, esta cooperación ofrece visibilidad internacional y un refuerzo de su rol estratégico dentro del bloque BRICS, ampliando el alcance más allá de los tradicionales límites regionales.
La implicancia de esta alianza
El término “BRICS Plus” también refleja la intención de estos países de ampliar la influencia del bloque más allá de sus miembros fundadores, integrando socios con intereses convergentes y reforzando una narrativa de cooperación Sur-Sur frente a los tradicionales centros de poder.
El trasfondo político es tan relevante como las maniobras mismas.
- China busca proyectar su poder marítimo y consolidar rutas comerciales alternativas frente a la presión de potencias occidentales
- Rusia, aislada por sanciones económicas, refuerza su imagen de actor global capaz de asociarse con aliados estratégicos en territorios clave
- Irán, históricamente restringido por bloqueos y tensiones en el Golfo, muestra que puede operar en escenarios lejanos y complejos.
En términos prácticos, estos ejercicios no solo fortalecen capacidades militares, sino que también generan un efecto simbólico. Consolidan la percepción de un mundo más fragmentado, donde las alianzas se forman por conveniencia estratégica y no solo por proximidad geográfica. Para Occidente, significa que la vigilancia en el Atlántico sur y las rutas marítimas comerciales críticas podría tornarse más compleja.






