Muchas veces terminan en la basura sin pensarlo, pero las semillas de melón esconden un enorme potencial. Desde una huerta familiar hasta para la alimentación y el cuidado del jardín, estas pequeñas semillas pueden convertirse en un verdadero tesoro natural si se aprovechan correctamente. Te revelamos los detalles.
Cuando vamos a comprar frutas a la verdulería, no tenemos en cuenta que algunas cosas que desechamos pueden ser usadas nuevamente. A veces requiere práctica acordarse, pero es bueno saber que todo puede reutilizarse siempre y cuando sea útil y seguro.
En este sentido, cuando te antojes de alguna fruta de estación que sea ideal para el verano y tenga semillas, como el melón, recuerda guardar estas semillas para aprovechar sus beneficios.
Por qué las semillas de melón son un tesoro
El melón (Cucumis melo) pertenece a la familia de las cucurbitáceas y sus semillas son altamente aprovechables. A diferencia de otras frutas, las pepitas de esta fruta conservan un alto poder germinativo y además poseen interesantes propiedades nutricionales. Entre sus principales beneficios se destacan:
- Son fáciles de germinar
- Permiten obtener nuevas plantas sin gastar tanto dinero
- Pueden reutilizarse con fines nutricionales y domésticos
- Contribuyen a reducir residuos orgánicos
Reciclaje en casa: ¿qué puedo hacer con las semillas de melón?
Lo cierto es que, gracias al reciclaje, hay varias formas de reutilizar este producto. Una de las mejores formas de aprovecharlas es aprovecharlas en la jardinería. Sembrarlas y obtener nuevas plantas. Para ello deberás secar bien las semillas al aire durante 3 a 5 días, luego sembrarlas en macetas o directamente en la huerta y mantener el sustrato húmedo y con buena exposición al sol. En condiciones adecuadas, la germinación ocurre en pocos días.
Otra forma es aprovecharlas en el jardín, ya que, además de sembrarlas, las semillas de melón pueden utilizarse como parte del compost para el cuidado de tus plantas, en preparados naturales para mejorar el suelo o como recurso educativo para iniciar a chicos en la huerta.
La tercera opción viable de esta idea de reciclaje es usarlas como alimento. Pues las semillas de melón son comestibles y ricas en proteínas, grasas saludables, minerales como magnesio y zinc. Para ello se pueden tostar en sartén u horno, triturar y agregar a ensaladas e incluso incorporar en panes y granolas caseras.
La mejor época para hacerlo es en primavera y verano, con un clima templado a cálido y un suelo fértil y bien drenado a pleno sol. El melón también necesita espacio para desarrollarse, por lo que se recomienda plantar con buena distancia entre ejemplares.






