La vida de José Ignacio de Mendiguren (71) corre paralela con los vaivenes de la industria argentina. El presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior pasó este jueves por la Universidad de Congreso para presentar su libro "2001-2021" (Sudamericana), en el que reflexiona sobre las crisis y los caminos para el desarrollo.
De Mendiguren pasó por Mendoza y advirtió que "el desarrollo se alcanza con grandes acuerdos"
"En este trabajo comparto la historia no contada de lo que ocurrió hace 20 años", contó el "vasco", un experimentado en las lides de la economía local que no le esquiva a pensar la actualidad.
"Y la idea es ver si, repasando lo que pasó, podemos llegar a algunos acuerdos que nos permitan salir de las caídas que se repiten periódicamente", siguió el empresario.
En el auditorio lo escuchaban estudiantes, docentes y referentes de distintas fuerzas políticas. Y aunque había mayoría justicialista -el diputado nacional Adolfo Bermejo; el presidente del INV, Martín Hinojosa-; también se vio entre los presentes al intendente radical de Las Heras, Daniel Orozco.
"Nuestro problema -definió De Mendiguren- no es financiero sino económico. Le vendemos al mundo lo que vale poco y le compramos lo que vale mucho. Ejemplo: el 85% del trigo que exportamos es a granel, sin demasiado valor agregado".
Memorias de un industrial desarrollista
La extensa trayectoria del exministro de Producción (2002) y exdiputado (2013-2021) le permitió recorrer nombres y situaciones con la autoridad y la soltura que da el haber sido testigo directo de acontecimientos que poco a poco van adquiriendo la pátina de la Historia.
"Recuerdo cuando allá por 2001-2002 me llamó Raúl Alfonsín y me comentó que estaban intentando armar un gobierno de unidad nacional. Me dijo: 'mire, tenemos la mayor crisis que se recuerde y para enfrentarla contamos con retazos del peronismo y retazos del radicalismo", recordó De Mendiguren, mientras imitaba afectuosamente la voz del primer presidente de la democracia.
Contó después que él le consultó a Alfonsín qué posibilidades había de salir airosos de esa encrucijada, evitando que el país explotara en pedazos. "La verdad, no lo sé", contó De Mendiguren que le respondió el radical.
"A veces -recordó el "vasco"- las personas se preguntan cómo se llegó a ese punto. Y la respuesta es que había gente que evitaba hablar mal de la convertibilidad, incluyendo a muchos medios que estaban financiados por las empresas que se beneficiaban con esas circunstancias".
De Mendiguren fue pintando su exposición con jugosas anécdotas de aquellos tiempos, recorriendo diálogos con funcionarios del FMI, presidentes, ministros de Economía, industriales y financistas.
¿Cuál fue el secreto para que después de ese bajón la Argentina iniciara un ciclo de crecimiento extendido? Para el autor de "2001-2021", hubo una clave: "destrabar las energías productivas de la Argentina".
"Crecer no es lo mismo que desarrollarse"
Decía Mark Twain que la historia no se repite, pero rima. Con ello bromeaba sobre la sensación de déjà vu que llega cuando -a través de las décadas y los siglos- los personajes, los contextos y hasta los discursos parecen reiterarse. Por eso De Mendiguren habló de escenas recurrentes y de algunas propuestas para salir de ese círculo.
En ese sentido, aseguró que al centrarse más en los procesos productivos que en los financieros -poniendo foco en la economía real más que en los vaivenes bursátiles-, los índices del país mejoraron tras aquella hecatombe de 2001 y mejorarían también en el presente.
Desde su experiencia como fabricante de calzado y de juguetes -amén de su actividad agropecuaria-, el expositor enumeró ejemplos concretos de este potencial cambio de ciclo.
"Y yo decidí participar, porque en la Argentina el club con más socios es el de los 'balconeadores', los que critican todo pero desde afuera", ironizó.
Regreso al presente
Hoy, desde su pertenencia al Frente Renovador, De Mendiguren da una perspectiva vinculada a un capitalismo nacional, que algunos asocian con una eventual candidatura de Sergio Massa a la presidencia.
Siguió De Mendiguren: "Pero crecer no es lo mismo que desarrollarse. Para desarrollarse y evitar caer en las crisis periódicas hacen falta factores fundamentales. Uno es un gran acuerdo político, con metas compartidas. Y otro es que exista rentabilidad. Usted haga que producir sea rentable y verá cómo la plata aparece".
Y cerró: "Por supuesto, si uno plantea todo esto se convierte en adversario de determinados sectores. Como la invasión física ya no es factible -se la considera demasiado violenta- lo que vemos es que se sustituye por la ocupación de las mentes. Es más: hoy aquí se debate todo, menos esta agenda de desarrollo".







