Pedido masivo de renuncias

Crisis política en el gabinete de Calvente, en medio de denuncias y feroz interna con Marcelino

Calvente quiere reducir todas las áreas y hay tres nombres casi afuera. La interna con Marcelino Iglesias en su peor momento. La denuncia de la oposición

Son al menos cuatro los funcionarios que se irán de Guaymallén por la razzia que arrancó esta semana. Marcos Calvente tiene ese número en la cabeza, aunque podrían ser más. De los 24 directores que posee la comuna, quiere quedarse con unos 20 y a esos redistribuirlos en un nuevo sistema de secretarías. Los nombres apuntados –y por qué-, la interna con Marcelino Iglesias que arde detrás y cómo sigue la pelea con la oposición.

El único que ya está completamente definido, virtualmente firmado, que no seguirá en la intendencia es Jeremías Gómez. El jueves, cuando estalló la noticia de que se pedía la renuncia a todo el gabinete, el suyo fue uno de los primeros nombres en surgir. Es el director de Desarrollo Económico. Como casi todos, puesto en su primer año de gestión por Marcelino Iglesias. Además cuentan que es muy amigo del “Rulo” Mauricio Iglesias, hijo del ex intendente, con quien comparten pasado en Ciencias Económicas de la UNCuyo y en la militancia universitaria.

Se dijo que Gómez tiene pensado viajar a España y que ese es el motivo que igual lo alejaría. En realidad, en los pasillos del municipio cuentan que él ofreció tomarse una licencia durante ese tiempo y continuar vinculado a la tarea. Es más: el viaje sería en principio sólo por tres meses, pero nada de eso será contemplado. La decisión tomada es darle una negativa, entre otras cosas porque su área es considerada clave, y por eso es el primer tachado. No sigue.

Calvente y otros dos en la mira

Hay otro al que también hay que darle por aceptada la renuncia: Aarón Pelegrina, el joven director de Comercio e Industria. Es de estirpe radical y viene bancando la gestión desde hace años -antes como director de Delegaciones-. Como se contó antes en UNO, por una situación particular le están sugiriendo que deje “la política” y vuelva a la empresa familiar –Pelegrina Envases, que hace packaging agrícola en Rodeo de la Cruz- para hacerse cargo.

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Marcos Calvente, intendente de Guaymallén.

Marcos Calvente, intendente de Guaymallén.

Aunque venía haciendo los dos trabajos, porque le dedicaba algo de tiempo a su firma, ahora irá 100% al sector privado. Calvente lo tenía entre los “no definidos”, porque ya habría amagado con su salida antes, pero Pelegrina decidió que se va. Incluso dicen que ofreció capacitar a su sucesor o sucesora en el cargo si se lo piden.

El tercero es Jorge “El Nene” Carrizo, director de Servicios Comunitarios y Educación Vial, designado por Marcelino Iglesias desde el primer minuto de su gestión en 2015. Iglesias le tiene bastante cariño. El intendente, no tanto. En la cúpula molesta que esté señalado por presuntas irregularidades en la contratación de grúas para la comuna. Fuentes oficiales señalaron dos datos importantes: que cuando “se enteraron” del asunto, esos pagos a la empresa en cuestión se discontinuaron y, segundo, que hay una buena chance de que, si el asunto avanza en la Justicia, la propia municipalidad pueda aparecer como querellante en la causa. Fuerte.

Es una posibilidad, contestan. Y su salida inminente también lo es. El pequeñísimo grupo de confianza de Calvente lo ha escuchado decir que la “prolijidad” jugará un rol importante a la hora de definir a los nuevos equipos. Y lo dice en torno a esta situación que le endilgan a Carrizo.

Son 24 directores. Un organigrama posible es que queden 20, aunque prefieren bajar más el número. Hasta el viernes, todavía no se habían recibido todas las cartas de renuncia y mucho menos los informes del año de gestión que se pidieron (esta semana comunicarán que habrá una prórroga hasta enero para eso). Como lo notaron todos los que fueron a verlo en medio de su sorpresivo escobazo, el jueves el intendente no fue al municipio. Su secretaria le acercó a otro lado las dimisiones que iban llegando.

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Marcelino Iglesias y Marcos Calvvente juntos, aquí junto a Sergio Marinelli, de Irrigación. La gestión va a cambiar. Fusionarán espacios y habrá menos directores.

Marcelino Iglesias y Marcos Calvvente juntos, aquí junto a Sergio Marinelli, de Irrigación. La gestión va a cambiar. Fusionarán espacios y habrá menos directores.

Calvente y Marcelino Iglesias: separados

Con Marcelino Iglesias todo mal. El ex intendente nunca más volvió a la comuna desde diciembre de 2023 y, aunque digan que hay buena relación, lo cierto es que con Calvente no tienen diálogo en absoluto. A lo sumo algún saludo muy frío cuando se encuentran de manera inevitable y nada más. El rostro del senador provincial en la foto que ilustra esta nota lo dice todo.

Ya en enero se decía que Calvente no le atendía más el celular. Otras versiones dicen que incluso antes, una vez terminada la elección, tampoco se lo atendía. Pero hubo más cosas. Por ejemplo, las juntadas en la casa de Iglesias, en Corralitos, a donde se funcionarios provinciales, de la comuna y empresarios se reunían a comer asado o el keppe crudo que tiene como marca registrada culinaria el ex intendente.

Dicen que ahí, una de las actividades primordiales era pegarle al sucesor y a su secretario privado, Javier Guardia. Como fuere, el dato de esas tertulias llegó y molestó bastante en la comuna. Supuestamente se dejaron de hacer. A su vez, a lo largo del año, los cercanos a Marcelino deslizaron que había muy mala sintonía. Y otro hito que enfrió todo fue el logo comunal. En teoría, había una promesa de no tocar el logo de Guaymallén para dar una señal de continuidad. Ese logo fue modificado casi de inmediato. Ahora es una “G”. Más minimalista.

Qué pasará entonces con Mauricio, es la pregunta. Uno de los dos hijos del ex jefe comunal –el otro está en España- es justamente uno de los directores a los que le pidieron la renuncia. El dato que tiene UNO es que no lo sacarían de su puesto. No quieren dar esa señal porque sería directamente romper todo lazo con lo anterior –si es que queda alguno- y no están precisamente disconformes con su labor, dicen. Aunque todo puede ser y tal vez sea uno de los “idos”.

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Calvente fue el elegido para suceder a Iglesias de entre un número muy reducido de posibles. Hoy no se hablan.

Calvente fue el elegido para suceder a Iglesias de entre un número muy reducido de posibles. Hoy no se hablan.

“El viejo quiere volver”, lanzan los cercanos. Por eso tiraría con algo de munición. Pero Iglesias, de perfil bajísimo en una Legislatura que encima carece de conflictos –debe hacer meses que no concede una nota-, no parece estar con muchas ganas de hacer política fuerte. Al menos a simple vista.

Todo roto. Muy lejos quedaron los buenos tiempos. Como cuando Marcelino mismo lo eligió a él como su sucesor. O los viajes que, cuentan, hacían a Lima y Porto Alegre para ver a Godoy Cruz contra Sporting Cristal y Gremio por la Copa Libertadores. De aquel equipo ya no queda nada.

El Concejo le apunta a Calvente

Días antes del cimbronazo político, la oposición guaymallina pidió que el Ministerio Público Fiscal investigara a Calvente y a los directores Melisa Villarroel (Comunicación) e Ignacio Conte (Innovación y Atención al Vecino) por un viaje que los tres hicieron a España para un congreso de ciudades inteligentes. Supuestamente gastaron 8 mil euros y 10 millones de pesos.

La devolución oficial es que eso es “todo politiquería” y que pueden responder cualquier pedido de informe. Que las renuncias solicitadas al gabinete no tienen que ver con ese embate que llegó desde el Concejo Deliberante de la mano de los dos concejales de La Unión Mendocina. Sin embargo, otros, incluso adentro del oficialismo, marcan otra cosa: ¿No será que una bomba, como un pedido masivo de renuncias, se lleva toda la marca y hace olvidar lo del viaje?

Ignacio Conte y Marcos Calvente
Calvente y Conte en el encuentro de las Smart Cities en Barcelona.

Calvente y Conte en el encuentro de las Smart Cities en Barcelona.

En principio se pensó que le achacaban a la presidenta del concejo, Verónica Cancela –ex mujer de Mauricio Iglesias; o sea, ex nuera de Marcelino- no haber podido frenar a los concejales en su ataque al intendente, pero no es así. Nadie en el Ejecutivo la responsabiliza. Es más, el miércoles la municipalidad subió un reel a las redes en el que Calvente sale a los abrazos con ella. Al contrario, saben que tiene un concejo complicado y lo tienen en cuenta.

A propósito, es llamativo que justo el lunes tienen que empezar a defender el presupuesto los mismos funcionarios que ahora están en la cuerda floja. Que no saben si van a seguir o no en sus cargos. La oposición pidió el viernes, por eso mismo, posponer el debate por el presupuesto 2025, aunque por ahora no prosperó.

Será uno más de los desafíos en el picante cierre de año para el radicalismo departamental. Mientras, ya revolotean los sucesores. Por estas horas tratan de convencer a un ex funcionario de la provincia para que se sume en un área económica. Está cómodo en el sector privado, pero van a intentar que diga que sí.

Será un enero de definiciones.