Dudas en Mendoza

Cornejo y Suarez enfrentaron la postura de Milei tras su amenaza de paralizar la obra pública

Los gobernadores electo y actual de Mendoza manifestaron sus dudas. Ambos analizaron el sistema chileno y lo compararon con la idea del presidente electo

Por UNO

"La obra pública se termina, no tenemos plata", advirtió el presidente electo Javier Milei y generó un sinfín de especulaciones, especialmente de parte de gobernadores e intendentes.

Alfredo Cornejo, gobernador electo de Mendoza, dudó de ese anuncio del líder de La Libertad Avanza. "Yo recomendaría no parar la obra pública", aseguró en una entrevista para A24.

En igual sentido se pronunció Rodolfo Suarez, quien le entregará el mando el próximo 9 de diciembre: "Me cuesta entender si hablamos de saneamiento y cloacas bajo qué sistema privado se puede hacer".

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Cuestionamientos desde Mendoza por el freno a la obra pública

"En Chile hay un porcentaje de obras que hacen los privados, pero especialmente son caminos porque recuperan la inversión con peaje", analizó Suarez tomando como base que Javier Milei apostó a ir hacia el "modelo chileno" cuando de obra pública se trata. Y entonces cuestionó: "Pero qué haríamos con las obras especialmente destinadas a servicios".

El gobernador electo y actual senador analizó también ese modelo: "Hay definiciones de él (por Javier Milei) que no comprendo mucho. Yo conozco el sistema político chileno, no es claro lo de la obra pública. En Chile no es puramente con iniciativa privada".

"Parar la obra pública es para conseguir los objetivos del déficit fiscal, pero yo no recomendaría pararlas, sino acelerarlas. Por ralentizarlas están pagando redeterminaciones muy caras", remarcó Cornejo.

Cómo es el sistema chileno de obra

Efectivamente en Chile conviven dos sistemas: el de concesiones y el de licitaciones.

Este último es como el que funciona en el país: se abre una búsqueda de empresas, se elige un ganador entre los que presentaron el proyecto y el precio y se paga la contratación directamente a la empresa privada que realiza la obra.

En el sistema de concesiones de Chile, el Estado define prioridades pero le entrega al privado la responsabilidad de la inversión. A cambio, el privado recibe el derecho de explotar el negocio. Se ve claro en el caso de la obra de una autopista, en la que se le da a la empresa el derecho de cobrar peajes por 20 o 30 años, por ejemplo.

Más complicado resulta de analizar en la práctica cuando de obras de servicio se trata, como bien decía el gobernador Suarez.