Alfredo Cornejo les dio el OK a Rodolfo Suarez y Mariana Juri para pelear la inclusión de Mendoza en un nuevo proyecto de Zona Fría en el Congreso. La luz verde del gobernador fue determinante porque la jugada contradice lo que pretende Javier Milei, aliado del oficialismo local y cercano al cornejismo, en materia de subsidios para la energía. Por qué es difícil que salga y cuáles son las características del sistema que asoma.
Cornejo dio el OK a Suarez y Juri para pelear por una "nueva" Zona Fría que incluya a Mendoza
Cómo se gestó el aval de Cornejo para que Suarez y Juri intenten "salvar" la Zona Fría en Mendoza. Detalles de la idea y cómo están los votos hoy. El mensaje del gobernador
Las charlas vienen desde hace meses. El Cuarto Piso monitorea la actividad parlamentaria -poca en la Argentina- que llevan adelante sus legisladores afines y desde allí hicieron especial foco en el intento de derogar el actual sistema de subsidios al gas. En la última semana hubo charlas telefónicas entre Cornejo, quien fuera su sucesor en Mendoza y Juri.
El mandatario local les dijo claramente que no pondrá resistencia, que hagan todos los intentos que quieran, pero que él no terciará de manera directa en la modificación, al menos por ahora. En realidad, Cornejo habría hablado de esto con los Milei antes de la salida del Presupuesto 2026, donde ya estaba pensado un cambio para el mecanismo.
¿Por qué no lo hicieron en el verano?
En Casa de Gobierno les preguntaron a sus aliados: "¿Por qué no lo hicieron en el verano, si esto estaba incorporado? "Bueno. Había que hacer concesiones para que saliera", respondió una pieza fuerte de las mileístas. Es cierto, el Ejecutivo no podía permitirse -sobre todo a los ojos del FMI- tener tres años sin presupuesto aprobado.
Ahora, el sancarlino no jugará explícitamente más allá de eso y de este campo abierto que les dio a sus dos figuras de la Cámara Alta.
El dato que manejan en el Barrio Cívico es que no hay forma de torcer el rumbo del actual proyecto, salvo que al presidente y su hermana no les quede otra alternativa por una masiva pérdida de votos en el Congreso. La decisión de dejar actuar al tándem mendocino del Senado está teñida por eso eso: saben que es muy complicado que la iniciativa tenga éxito, pero los van a dejar hacer la prueba igual.
Por ahora no hay excesivos datos de la manera en que lo están intentando. Hasta aquí, habían logrado que la jugada fuese silenciosa. Sí se conoce que hay avances con los otros senadores que tienen que aprobar el dictamen para que esto avance (y, dato no menor, Juri está en las dos comisiones que tienen que discutirlo) y que están analizando cifras de temperaturas. Concretamente, miran series históricas de picos de frío en localidades adentro de Mendoza. Lograrían demostrar, a la larga, que son más frías que otras localidades que lograron quedar adentro del proyecto.
“Nosotros le dijimos al Alfredo que lo vamos a intentar. Ahora veremos”, resumió uno de ellos a Diario UNO.
El voto de Suarez y Juri
De cualquier manera, como anticipamos esta semana, Suarez tiene ganas de votar en contra de las apetencias libertarias y ya lo dejó trascender a miembros de su equipo y a ciertas piezas del Senado que son cercanas a él.
Juri había dejado dudas entre lunes y martes, pero ahora está confirmado que tomó la misma postura: así como está el proyecto, su voto es en rojo para el gobierno. Además la han notado “activa” con la iniciativa para devolverle el subsidio a Mendoza, cuentan desde adentro.
De cualquier manera, la mirada que tienen es que no hará falta hacerle ese “feo” a la cúpula de LLA, porque la cosecha de votos en la Cámara Alta viene tan magra que el debate podría posponerse hasta después del Mundial.
Un proyecto demasiado sensible a las puertas del invierno
¿Será uno de esos proyectos que se archivan ad eternum, entonces? Difícil. El monto que se subsidia en las boletas ya no logra ser cubierto con las alícuotas que pagan otros usuarios, por lo que el Estado nacional debe sacar dinero de sus arcas para mantener el esquema. En el escenario de ultra cuidados fiscales que ejecutan -y han profundizado hasta cerca del límite en Economía-, es casi imposible que dejen sin atender este reparto.
Pero eso no implica que los votos estén. No hoy, al menos, ni tal como está el texto. Y esto es porque es un proyecto demasiado sensible, que toca los bolsillos de la gente en un momento de especial esfuerzo por el ajuste. Como si ese escenario no fuera suficiente, estamos en medio de una ola de bajas temperaturas y a las puertas del invierno. “No parece el mejor momento para tirar esto al Senado. Lo podríamos haber tratado con el Presupuesto, en pleno verano, y tal vez era otra cosa”, dicen a pocos metros de calle Peltier.
Los votos de los dos mendocinos son decisivos. Toda la UCR, en realidad, a pesar de haber quedado históricamente diezmada y con solo 10 sillas en la cámara. De hecho, la matemática política que han hecho en Buenos Aires indica que el gobierno nacional depende de al menos 7 de esas 10 bancas de la UCR para que el proyecto avance.
Si es así, ya perdieron: el marplatense Maximiliano Abad cerró la puerta, los dos votos mendocinos también están out; hay fuentes en Mendoza que suman dos más: dicen que también están en contra la santafesina Carolina Losada y el catamarqueño Flavio Fama. A esto se agrega que, según la prensa de su provincia -que pierde subsidios también- el pampeano David Kroneberger es otro de los que no acompañarán la iniciativa.
Todos estos nombres ya son banderas rojas para el oficialismo, y todo eso sin mencionar que todo el peronismo, en bloque, les ha garantizado pelearles la ley hasta el final -incluyendo, desde luego, a la mendocina Anabel Fernández Sagasti- y que fuerzas federales y provinciales están igual. Algunos patagónicos como Julieta Corroza (La Neuquinidad, ex ministra de Rolando Figueroa en Neuquén) y los santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia también han planteado que “tal como está” el proyecto no debe contar con ellos.
Carambia, si usted no lo ubica, es el que se enojó porque no le gustaba la oficina que le dieron y se “armó” un despacho propio en medio de un pasillo del parlamento nacional.
Así las cosas, es casi imposible que el jueves 4 de junio este proyecto de Zona Fría aterrice en el recinto.







