La reforma del Código Procesal Penal sacó boletos para la próximo año al fracasar ayer el intento de consensuar un texto entre diputados y senadores. De esa manera, el proyecto volvió a las comisiones de la Cámara baja donde se seguirán buscando alternativas que permitan consensuar modificaciones que conformen a todos los legisladores.
Las disidencias entre los parlamentarios de una y otra cámara radicaron fundamentalmente en el dictado de la prisión preventiva para los delitos con penas menores a los cuatro años, algo que los diputados se negaron a introducir entre las cuantiosas reformas que ya le había hecho en el Senado al mensaje original del Ejecutivo provincial.
Los senadores ya habían adelantado que admitían algunos cambios en temas muy candentes como el del agente encubierto y el arrepentido. Esas dos figuras polémicas habían sido podadas en la Cámara baja y, aunque a regañadientes, los senadores lo aceptaban.
Sin embargo, el senador Lisandro Enrico (UCR-General López) aseguró que los diputados habían reformado íntegramente el proyecto que la Cámara alta les había remitido y se negaron a debatir algunas enmiendas que los senadores reclamaban para convertir en ley la iniciativa.
Ese ida y vuelta de último momento mostró que las diferencias eran grandes y ante un tema tan delicado como modificar el Código Procesal Penal, los legisladores prefirieron que la iniciativa vuelva a las comisiones de la Cámara de Diputados en busca de acuerdos que ahora solo podrán alcanzarse el próximo año con el inicio de las sesiones extraordinarias que ayer concluyeron en la Legislatura.
