(Editado por Raúl Adriazola) Con la sangre en el ojo. Así está el remero Ariel Suárez, el que fuera sancionado por salir a entrenar en el río Lujan (Buenos Aires) en agosto del año pasado, en plena cuarentena, y por lo que fue multado, y ahora desafía al presidente Alberto Fernández, al conocerse su intención de donar dinero al hospital Malbrán, como resarcimiento moral por la controversial fiesta de cumpleaños de la primera dama, Fabiola Yañez, en Olivos, el 14 de julio del 2020. Esta vez lo invitó a que ambos realicen trabajo comunitario, limpiando las aguas de la Pista Nacional de Remo, en el río Reconquista, en Tigre. Dijo que "donar plata no se valora, el trabajar sí".
Ariel Suárez, el remero sancionado, desafió al Presidente a hacer trabajo comunitario
El mensaje vía Twitter, enviado este martes pasado, alcanzó este miércoles más de 10.000 likes y más de 3.000 retweets.
El tuit del deportista de 41 años, ganador de la presea dorada en la modalidad 8 masculino, y la plateada en 4 par de remos cortos en los Panamericanos de Lima 2019, y finalista en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, redobló la apuesta con otro posteo diciendo: "Te animás @alferdez? Demostranos que realmente estás al frente y que valoras el trabajo y al Deporte. Todo un país te esta mirando. Entre todos vamos a lograr que le llegue. RT", escribió en un tuit Suárez, quien también remató con el hashtag "#TrabajoSIdineroNO", desafió.
Este martes, el abogado del Presidente, Gregorio Dalbón, anunció que su cliente donará parte de su sueldo al Instituto Malbrán como “reparación voluntaria” por el festejo del cumpleaños de su pareja, Fabiola Yañez, en la Quinta presidencial de Olivos en el que participó en el marco del aislamiento social obligatorio dictado por un DNU del Ejecutivo. Por otra parte, el letrado declaró que "no hay delito" y dijo que Fernández quiere "reparar lo que hizo" ya que "siente el deber ético y moral de hacerse cargo".
El remero Ariel Suárez había alcanzado notoriedad, no por sus importantes logros deportivos, sino cuando fue noticia en agosto del año pasado, cuando en medio de las restricciones marcadas por la cuarentena, había advertido: "Si el fútbol vuelve a entrenar, yo también". Botó su embarcación en el río Luján y realizó su primer entrenamiento al aire libre, tras cinco meses sin haber tocado el agua. Como no tenía la autorización oficial para volver a remar, le labraron un acta por incumplimiento de las normas de aislamiento social obligatorio.




