Este fin de semana llegó el primero de los 24 aviones de combate F-16 que en abril pasado compró el Ministerio de Defensa de la Nación al gobierno de Dinamarca, y que lo hizo para "garantizar el control y vigilancia de nuestro espacio aéreo ante cualquier amenaza", según explicó en su momento el ministro Luis Petri.
El mendocino fue quien este domingo reposteó en su cuenta en la red X el anuncio que hizo el ministerio de la Nación que comanda. El arribo del primer avión F-16 significa para Petri un momento histórico del país ya que es "la compra más grande desde el regreso de la democracia (...) para que la Fuerza Aérea Argentina custodie nuestro cielo como nunca antes", expresó el funcionario.
Precisamente, el Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina aterrizó este domingo en El Palomar (Buenos Aires) con el fuselaje a bordo, y siguió rumbo a la ciudad bonaerense de Tandil para iniciar el armado del F-16. "Una gran noticia para nuestra defensa y un motivo de orgullo para todos los argentinos", destaca el posteo del Ministerio de Defensa de la Nación.
El Estado argentino compró los 24 aviones de combate F-16 y equipamiento de apoyo por 338 millones de dólares.
Estos aviones de combate F-16 serán la columna vertebral del sistema de defensa aérea en el país, de acuerdo a los detalles sobre esta adquisición que brindó el gobierno de Javier Milei. Vienen a continuar con la misión que durante más de 40 años desempeñaron los aviones Mirage hasta su desprogramación.
Aviones de combate para la defensa nacional ante posibles amenazas
Este tipo de aviones de combate, fabricados en Estados Unidos, tiene la característica de ser una aeronave multipropósito, ya que ofrece funciones propias del combate aire-aire y aire-tierra. Su sistema está integrado por unidades monoplaza y biplaza para entrenar a los pilotos, tanto en armamento como en equipo de apoyo.
El convenio del Gobierno nacional con Dinamarca abarca también la entrega de 4 simuladores de vuelo, 8 motores y repuestos durante 5 años. Además, el contrato prevé la capacitación de los pilotos y los mecánicos que trabajarán en este sistema de armas.
El objetivo del área de Defensa que dirige Luis Petri es dotar a la Fuerza Aérea Argentina con un sistema de armas capaz de disuadir y controlar cualquier amenaza aeroespacial que pueda sufrir nuestro país.
Desde el Gobierno anticiparon que por barco arribarán otros equipos y materiales que se necesitan para la puesta a punto de los sistemas de apoyo para los aviones de cazas que comenzarán a llegar el año que viene.






