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El amo de Dylan ya está preparando otros galgos

Editado por Manuel De Paz
mdepaz.2015@gmail.com

La UCR podría ser la nueva novia del país. Quién iba a decir. Después que era poca cosa, flaquita, ahora la cortejarán desde varios lados.

Ella, la radical, se ha propuesto seguir con su pareja actual, el macrismo, e incluso hacer algunos tríos con la pérfida Coalición Cívica. Y dicen que a veces se preguntará si esa relación es puro acostumbramiento o realmente amor.

Lo nuevo es que el peronismo kirchnerista ya le ha echado el ojo y sugiere que le tirará los galgos. ¿Sólo para algunos touch and go? Pareciera.

Es que Alberto Fernández está urgido por sacar leyes que le permitan encarrilar su nuevo gobierno. Y en el Congreso nacional no le darían todos los números para bendecir las normas que él considera claves. Y es ahí donde entraría a tallar la ahora preciosa UCR, quien quizás le convide algunos sí al presidente. 

Raúl, garpa

Los que dicen leer debajo del agua aseguran que parte del verso de ablande hacia la dama se patentizaron en las alabanzas que en su discurso de asunción Alberto vertió hacia el ex presidente Raúl Alfonsín.

A diferencia de Macri, Alberto quiere ampliar desde un comienzo el espacio político que lo llevó a la Casa Rosada, máxime cuando todo indica que la relación política con la vicepresidenta Cristina Kirchner no promete que vaya a ser un jardín de rosas.

El amo de Dylan, dijo que va a derribar muros y a cerrar grietas. Unos minutos antes, Cristina le había dado la mano a Mauricio Macri, sin mirarlo a los ojos y con un rictus de indisimulado desprecio en sus facciones, muy distinto al profundo y emotivo abrazo que Alberto y Macri se dieron tras el pase de los atributos de mando.

A sumar ahora

De allí que no sólo tenga en vista a la bella UCR sino que está llenando de buenas intenciones el camino que logre aceitar la relación con el siempre buscado Roberto Lavagna. Ya hizo un gran paso al ponerlo al hijo de éste, Marco Lavagna, como jefe del INDEC.

De a poco se irá viendo cómo se manejan los radicales en la coalición Cambiemos ya en el  llano y si es cierta la promesa de una oposición civilizada. Porque, mire vea, una cosa es elucubrar desde el poder y, otra, desde el páramo. Cuando la teta no se ve, hasta los hijos suelen partir.

Por eso es que a Alberto le interesa la UCR que está en el Congreso. Porque esa aún contiene porciones de poder. 

Y no hay que olvidar que el presidente nacional de los radicales, el mendocino Alfredo Cornejo, está dispuesto a darle "un changüi" (tal su expresión pueblerina) al nuevo presidente, por lo menos en el primer año, y siempre y cuando gobierne Alberto y no el núcleo duro de La Cámpora. 

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