Por Catherina Gibilaro
cgibilaro@diariouno.net.ar
Una septuagenaria sufrió severas lesiones en el rostro cuando fue sorprendida por un delincuente en moto que le arrebató la cartera mientras se hallaba en la puerta de su vivienda, en Ciudad, esperando a unos amigos para salir.
El hecho, que reviste una gravedad importante, ocurrió el domingo alrededor de las 13 cuando la mujer, cuyo apellido es Méndez (70), se encontraba en la puerta de su casa –en Mitre al 800– y de repente observó que un motociclista pasó de sur a norte por el bulevar y luego retomó por Montevideo hacia el sur.
Luego decidió subir a la vereda en la esquina de San Lorenzo y se detuvo –para disimular– frente a una empresa de seguros para entablar conversación con la mujer, con quien se quejó por el hecho de que esa compañía estuviera cerrada.
Ella le recordó que era domingo y que por eso no abrían. Lejos estaba de imaginar que era un ardid del motochorro para robarle la cartera. Y eso fue precisamente lo que hizo éste.
Sin darle tiempo a nada, el delincuente se acercó más a ella y le dio un fuerte tirón a la cartera. Este movimiento brusco hizo que la indefensa mujer cayera al suelo abruptamente y diera con el rostro sobre el pavimento.
El hecho no pasó inadvertido para los transeúntes, quienes alertaron a los vecinos sobre la grave situación en la que se hallaba la víctima, quien sangraba abundantemente por la nariz.
Llamaron al 911, lo que motivó el envío de un móvil de la Comisaría Segunda. Los efectivos fueron los primeros en darle asistencia a la infortunada mujer, quien padecía fuertes dolores en el rostro y en gran parte del cuerpo.
Sin pérdida de tiempo la llevaron hasta el Hospital Privado, que queda sobre el mismo bulevar de Mitre, donde fue asistida en un primer momento.
Hechas las primeras curaciones y radiografías, posteriormente fue derivada a la clínica Sananes, especialista en cirugía plástica y quemados.
El propio médico Sananes la intervino quirúrgicamente.
Además de una fractura en la nariz, padeció una fuerte hermorragia.
Le tuvieron que reconstruir parte del ceño y le realizaron diversas suturas, una de las cuales fue en el labio superior, que estaba muy dañado.
En el caso intervino personal de la Comisaría Segunda de Capital, primero, y la Oficina Fiscal Nº1, luego, ubicada en la calle Rioja, donde funciona la Comisaría Tercera. Como es de suponer, del delincuente no quedó ningún rastro.
