Las estafas telefónicas ya se han convertido en una epidemia en medio de la cuarentena y, al parecer, no hay una respuesta o medida oficial para combatir estos hechos que suma cada vez más víctimas y tiene en la mira a los adultos mayores.
Te puede interesar: Analizan extender el beneficio de la tarjeta Alimentar para jubilados y pensionados
Se sabe que, debido a las medidas de distanciamiento, los ancianos se encuentran en sus hogares un poco menos resguardados por sus familias. Este ha sido uno de los puntos débiles que han decidido explotar los malvivientes para llevar adelante sus maniobras.
Este sábado se sumó un nuevo caso, bajo la conocida modalidad del "cuento del tío". La víctima de 87 años, con domicilio en Godoy Cruz, recibió un llamado telefónico de una supuesta sobrina.
La estrategia es por demás conocida y, pese a las incontables advertencias, sigue dando sus frutos. La historia se inicia con una advertencia sobre la caducidad de los billetes de $100 y la necesidad de cambiarlos en el banco.
La supuesta sobrina le dijo a la víctima que iba a enviar a una persona del banco para que le entregara el dinero. De esta forma, el jubilado le hizo entrega de $1.300.000.
Hace solo tres días, miércoles 19, una mujer de 85 años cayó bajo esta misma modalidad.
La señora recibió un llamado a su teléfono fijo de alguien que dijo ser su nieta. La víctima le creyó y la escuchó cuando la impostora le aseguró que el dinero que tenía guardado perdería valor si no lo cambiaba.
La mujer jubilada aceptó poner sus ahorros ($1,2 millones) en un bolso para entregarlo al falso personal de una entidad bancaria que pasó por el domicilio de calle Remedios de Escalada y se lo llevó.
Pero las estafas no culminan allí y parecen, en gran medida, tener a los ciudadanos de Godoy Cruz como víctimas.
El pasado viernes 14 de agosto, una vecina de la calle Orán de ese departamento recibió la llamada de un hombre que se hizo pasar por su hijo.
le dijo que debía juntar toda la plata que tenía guardada en su casa ya que tenía que ir al banco a cambiar esos billetes. La víctima le entregó en mano al ladrón $50 mil, u$s 14 mil, que en pesos sería cerca de $1.700.000, y 3.500.00 pesos chilenos que en nuestra moneda serían más de $322 mil.
