Entre el 17 de marzo y el 7 de mayo se cometieron tres asaltos en Mendoza. Para los investigadores, todos fueron craneados por Aldana Ojeda y perpetrados por los integrantes de su banda. A los cuatro sospechosos les dictaron la prisión preventiva y seguirán alojados en el penal mientras avanzan las pesquisas.

Tras varias audiencias con un puñado de planteos, en los primeros días de este mes el juez Juan Manuel Pina les dictó la prisión preventiva a Aldana Ojeda, Antonella Ponce, Víctor Garro y Edwin Coria. Todos están imputados como miembros de una asociación ilícita y por distintos asaltos -ver más abajo-. El pedido había sido realizado por el fiscal que lidera el expediente, Gustavo Pirrello.

A su vez, el magistrado también les negó la prisión domiciliaria a todos los sospechosos excepto a Aldana Ojeda. La defensa de la presunta líder de la banda planteó que tiene una hija pequeña que debe cuidar. El juez Pina ordenó realizar una serie de informes ambientales para definir si le otorga el arresto domiciliario o no, según detallaron fuentes judiciales.

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Caso por caso

- 17 de marzo: un hombre le pidió a un amigo un contacto de un arbolito para cambiar dólares. Así fue que consiguió el teléfono de Aldana Ojeda, quien solía publicar en Facebook ofertas de cambio de divisas. Según la acusación, la mujer le dijo que se encontrara con su marido "Lucas" a las 14.30 en calle Los Abetos y Terrada, en Luján de Cuyo. Hasta allí se dirigió la víctima con 1.200 dólares. A cambio debía recibir 171 mil pesos argentinos. Sin embargo, fue interceptado por un asaltante que a punta de arma de fuego le sustrajo los billetes estadounidenses y un teléfono celular.

- 22 de marzo: un grupo de asaltantes ingresó a un local de ropa Kevingston ubicado en calle Espejo, en pleno centro. A punta de pistola se llevaron 650 mil pesos en efectivo, 6.500 dólares, mercadería, notebook y celulares. El fiscal sostiene que Ponce y Coria fueron los autores de este asalto

- 7 de mayo: fue el asalto más violento de todos porque casi termina con la vida de una de las víctimas. Dos delincuentes armados ingresaron a la casa de Carlos Almazán, un hombre de 84 años que vive en calle Pedro Vargas de Dorrego. Iban a buscar unos dólares que tenía ahorrados, pero todo terminó con un tiroteo con el hijo de Almazán, quien era policía retirado. Las víctimas resultados heridas de bala.

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