Policiales Martes, 10 de julio de 2018

Una mujer acusada de matar a su esposo pidió domiciliaria

Claudia Cortez está presa por la muerte de Carlos Pelayes. La sospechosa quiere quedar detenida en una casa para cuidar a su hijo. Creen que apuñaló a su pareja y lavó el cadáver.

Acusada de matar a su marido y complicada por las pruebas en su contra, una mujer ha solicitado la prisión domiciliaria para cuidar a su hijo menor. La sospechosa se encuentra presa desde fines de junio y todo indica que trató de ocultar el crimen ya que el cadáver había sido lavado.

Claudia Jaquelina Cortez (48) está imputada bajo el grave delito de homicidio agravado por el vínculo -tiene pena única de prisión perpetua- por la muerte de su pareja, Carlos Ernesto Pelayes (48). Este hombre perdió la vida en la madrugada del pasado 28 de junio.

Fue justamente esta mujer quien en el amanecer de ese jueves llamó al 911 para pedir auxilio porque su esposo estaba tendido en el piso de una habitación y no reaccionaba. Los médicos que arribaron a la propiedad, ubicada en calle México 2233, de Godoy Cruz, constataron que la víctima había fallecido. La sospechosa les manifestó que sufrió una descompensación y cayó al suelo.

Más allá del relato, efectivos de Policía Científica realizaron algunas medidas de rigor en el domicilio y examinaron el cuerpo. Allí fue cuando empezaron las dudas, o tal vez las certezas. El hombre presentaba una herida provocada con un elemento punzocortante en la espalda. Además, en la pieza donde había quedado Pelayes había agua, como si hubieran estado lavando el cuerpo.

Con estos indicios el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello ordenó la detención de Cortez.

La pareja tenía tres hijos y dos fueron llevados a declarar. El mayor de ellos, de 23 años, dio su testimonio y aseguró que en horas de la madrugada escuchó gritos de auxilio de parte de su madre. También agregó que sus padres tenían situaciones de violencia.

Las pruebas se fueron acumulando y no apareció ningún otro sospechoso, por lo que la acusada fue imputada y trasladada al penal de mujeres, en El Borbollón, Las Heras. Hasta el momento se abstuvo de declarar, aunque su abogado hizo el pedido de prisión domiciliaria ya que tiene un hijo de 6 años para cuidar.

El pedido está siendo analizado por el fiscal, que en virtud de los resultados de algunos peritajes decidirá. Un examen psicológico a Cortez y otro a la persona que le ofrecería el domicilio serán claves para que pueda acceder a este beneficio. En caso de lograrlo, lo hará con una pulsera con sistema GPS provista por el Sistema Penitenciario de Mendoza.

Estiman que estos estudios demandarán al menos un par de semanas. Mientras, la mujer seguirá en el penal. También está pendiente una serie de informes para conocer si existían denuncias cruzadas por violencia en la pareja, y un análisis toxicológico para determinar si en la noche del homicidio la sospechosa y la víctima se encontraban bajo los efectos de algún tipo de estupefaciente.