Horror

Una clínica clausurada funcionaba igual y tenía cadáveres en descomposición

Una clínica privada, que estaba clausurada desde el pasado 21 de septiembre, tenía siete cadáveres en estado de descomposición

Por UNO

(Editado por Pablo González) Una clínica privada del barrio porteño de San Nicolás que estaba clausurada desde el pasado 21 de septiembre tenía siete cadáveres en estado de descomposición, ubicados en una especie de cámara sin refrigeración alguna, según comprobó en una inspección personal de la Policía de la Ciudad y de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA).

El centro de atención funcionaba igual, pese a tener ese impedimento, a raíz de un procedimiento efectuado por la Dirección General de Fiscalización y Control (DGFyC) de la Ciudad.

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Personal de la División Delitos contra la Salud y Seguridad Personal del Departamento Delitos contra las Personas de la Policía de la Ciudad tomó conocimiento de que en la clínica, ubicada en Lavalle al 1600, emanaban olores fétidos, por lo cual dio intervención a la fiscalía.

De esta forma, el fiscal a cargo, Hernán Biglino, ordenó la inspección, que se llevó a cabo horas después, y hallaron siete cadáveres en descomposición en una especie de cámara que funcionaría como morgue sin refrigeración.

Además de la división policial y la UFEMA, también participaron del procedimiento inspectores de la DGFyC, de la Dirección General de Control Ambiental (DGCONTA) y personal del Ministerio de Salud porteño.

En la inspección se comprobó que los malos olores llegaban desde el sector donde depositaban los cuerpos y por las condiciones de mantenimiento. El óbito más antiguo databa de más de un mes.

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La Fiscalía dispuso el cese de la actividad de la clínica a partir de una clausura preventiva del lugar donde fueron hallados los cadáveres, previa constatación de las causales de las muertes y la documentación pertinente.

Uno de los cuerpos fue retirado por familiares, en tanto los otros fueron derivados a otras morgues de la Red Basa.

También se dispuso el secuestro de documentación y elementos sobre las maniobras ilícitas constatadas, al tiempo que el director del establecimiento quedó imputado en una causa, que quedó a disposición del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de faltas número 27, a cargo de María Carolina De Paoli.