Polvaredas es un pueblo de montaña. Solía ser una de las últimas estaciones ferroviarias, entre medio de las colosas elevaciones, antes de del cruce hacia Chile. Claro que el tren trasandino dejó de funcionar hace décadas y poco a poco mutó de ser un parador turístico al lugar de residencia de delincuentes. El punto cúlmine ocurrió el domingo pasado, con un crimen que develó una pelea a muerte (literal) entre las pocas familias que habitan esa localidad y una investigación que se desarrolla bajo un temporal de nieve.
Un pueblo de 100 habitantes, dos familias enemistadas, un crimen y una investigación bajo un temporal de nieve
La Justicia logró las primeras detenciones por el crimen de Lucas Iván Cruz, un adolescente de 17 años que fue asesinado en alta montaña
Polvaredas dejó de ser una estación del tren de alta montaña. Mucho menos el pueblo turístico que ofrecía paradores para los ruteros que se disponían a cruzar la frontera. Poco a poco, el pueblo redujo su población de casi 200 habitantes a la mitad. Y muchos de ellos, eran de una especie de corriente migratoria intraprovincial. Familias oriundas de Godoy Cruz y vinculadas con mundo delictivo decidieron vivir en alta montaña.
Lo que antes fue una población natural de la zona se convirtió en el escenario de pequeños delitos que fueron in crescendo. Antes de ser apuñalados el domingo pasado, los hermanos Cruz Jara ya registraban antecedentes pese a que Gabriel Emanuel tenía 17 años y Lucas Iván, tiene 20.
La familia que fue víctima del crimen
Lucas Iván Cruz Jara registra un puñado de condenas en su contra por delitos cometidos en algunos casos junto con su hermano menor -cuando era inimputable. Por ejemplo, a mediados de 2024 se robaron una placa de bronce de 80 kilogramos de un monumento al Batallón de Infantería. La partieron en 4 pedazos, antes de ser detenidos.
Lucas Cruz también fue sentenciado por tener en su poder un freezer y un termotanque que habían sido robados de un casa y luego venderlos mediante Marketplace, la página de Facebook. Incluso fue denunciado varias veces por otros vecinos de Polvaredas quienes sufrieron amenazas de muerte por parte de la familia.
En la mañana del domingo pasado, en la previa a la final del Mundial entre Argentina y España, se produjo una vehemente discusión entre 2 familias. La investigación sostiene que una familia acusó a los hermanos Cruz Jara de haberles roto los vidrios de su camión que estaba estacionado en la calle.
Tras el partido, tal vez motivados por un combo virulento como el consumo de alcohol y la bronca por la derrota de Messi y compañía, los hermanos fueron a buscar a sus rivales. Ambos terminaron gravemente apuñalados. Gabriel Emanuel Cruz sufrió una certera herida de arma blanca en el tórax que le perforó el pulmón y le quitó la vida a los pocos minutos.
Su hermano mayor, Lucas Iván, quien es trapito en la zona de Puente del Inca, sufrió aproximadamente 10 lesiones de arma blanca. Fue trasladado al Hospital de Uspallata y luego derivado al Hospital Central. En ese nosocomio fue estabilizado y quedó internado en sala común, según comentaron fuentes vinculadas con la investigación.
La investigación por el crimen tuvo la detención de una pareja, aunque finalmente quedó desvinculada. Luego fueron capturados otros 3 sospechosos -se reservan sus identidades por pedido judicial-, aunque restan 2 que se mantienen prófugos.
Debido al intenso temporal que afecta la zona de alta montaña y hasta motivó la suspensión de clases, efectivos policiales de Investigaciones se abrieron paso entre medio de la nieve para entrevistar a testigos y realizar allanamientos que podrían derivar en un avance de la investigación por el crimen durante las próximas horas.






