Un espaldarazo recibió una investigación por un abuso sexual en Maipú que tiene a un joven de 23 años privado de su libertad. La pesquisa sostiene que a mediados de octubre pasado el hombre violó a una niña de 10 años enfrente de su hermanito, que tiene la mitad de edad.

La investigación se destapó a fines de ese mes cuando la nena, que reside en la localidad de San Roque, le confesó la situación que había vivido a una amiga de su edad. Esta menor le comentó a su madre y la mujer hizo lo propio con la progenitora de la víctima. Se radicó la denuncia y comenzó un expediente que lidera la fiscal de Delitos Sexuales Virginia Rumbo. Con una serie de pruebas, sobre todo testimoniales, la magistrada decidió detener al sospechoso -se reserva su identidad por pedido judicial- e imputarlo por abuso sexual con acceso carnal -de 6 a 15 años de cárcel-.

Fuentes ligadas a la causa detallaron que el acusado es vecino de la víctima y a la vez hijo de su madrina. Este jueves la juez María Julieta Espínola le dictó la prisión preventiva tal como lo solicito el fiscal Darío Nora -subrogó a su colega-.

La defensa del sospechoso solicitó que quede libre debido a que los exámenes médicos no encontraron lesiones en las partes íntimas de la menor. Como segunda opción, solicitó un cambio de calificación a tentativa de abuso sexual, es decir, considerando que la agresión no se consumó. Sin embargo, la jueza cree que hay indicios suficientes para sostener la detención preventiva del joven de 23 años.

En los próximos días será clave la declaración en cámara Gesell que realizará el hermanito de 5 años, quien habría presenciado todo lo ocurrido. Los psicólogos determinaron que este menor está en condiciones de brindar su versión, no así la víctima del abuso sexual en Maipú.

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