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Se hizo pasar por vendedor de seguros que intentó violar a una chica de 13 años. La adolescente gritó y varios vecinos acudieron a salvarla. El abusador fue salvado por la Policía.

Un hombre intentó violar a una adolescente de 13 años en el barrio Lihué y casi lo lincharon

La falta de conocimiento del barrio o, peor, de los códigos del barrio le jugaron en contra a un hombre que se hizo pasar por vendedor de seguros que intentó violar a una chica de 13 años en el Barrio Lihué de Guaymallén. En medio del ataque sexual, la adolescente comenzó a pedir ayuda a gritos y fueron varios vecinos los que acudieron a salvarla, entre ellos y otros más que se sumaron luego casi linchan al violador, que fue salvado por la policía. La presencia de móviles  en la zona permitió recuperar dos motos robadas.

Cerca de las 17 del lunes, golpeó a la puerta de una vivienda de la manzana 8 de ese conflictivo barrio. Allí se encontraba sola una adolescente de 13 años, quien al abrir la puerta se encontró con un elegante joven de  traje que estaba ofreciendo seguros. Al parecer, el recién llegado le preguntó a la chica si se encontraban sus padres y cuando esta respondió que no, insistió en pasar a la casa para darle detalles de la oferta que ofrecía.
Según contara luego la joven, apenas accedió a que el hombre entrara, este cerró la puerta y se abalanzó sobre ella queriéndole arrancar la ropa. En ese instante, la chica comenzó a gritar y habrían sido los vecinos de las casas contiguas quienes acudieron en el acto a ver qué pasaba. Esos hombres no sólo auxiliaron a la chica, sino que sacaron al agresor a la vereda  y comenzaron a golpearlo sin piedad. A ellos se sumaron otros tantos lugareños, que enfurecidos se sumaron a la golpiza. En ese momento, alguien que quizás pasó por allí y vio esa violenta escena llamó al 911 y fueron dos efectivos policiales los que llegaron al lugar y salvaron al violador de morir linchado. El detenido, de 28 años, fue  trasladado a la Oficina Fiscal Nº8 para constatar sus antecedentes y acusarlo del abuso sexual simple que perpetró. Sin embargo, para tranquilizar a los vecinos y evitar males mayores, fueron necesarios otros tantos uniformados que se apostaron en ambas esquinas. Esos policías tomaron de sorpresa a dos motociclistas que desinformados sobre el hecho pasaban por allí. Al encontrarse de frente con los hombres de azul, ambos jóvenes intentaron huir en la moto que circulaban, pero fueron interceptados por esos efectivos. Uno de ellos dejó la  moto y salió corriendo, mientras que su compañero cayó en manos oficiales. Más tarde se supo que tal reacción se debió a que la moto había sido robada en la zona de San José. El mismo destino tuvo otro rodado que directamente fue abandonado a una cuadra de ese improvisado control policial. Ese vehículo del cual no se brindaron mayores detalles también había sido robado en Guaymallén y al  igual que la anterior fue llevada a la Oficina Fiscal Nº8, desde donde se había emitido el pedido de secuestro.

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