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Se trata de Esteban Sánchez (33), quien está acusado de asfixiar a su esposa y luego quemar el cuerpo para tratar de esconder las huellas del delito. Fue en 2013.

Un ex policía podría ser condenado a prisión perpetua por femicidio

La fiscalía y la querella pidieron que se condene a prisión perpetua a un ex policí­a federal que esta siendo juzgado por el femicidio de Noelia Solange Pleus, asesinada y luego quemada en un descampado de la localidad bonaerense de General Rodrí­guez en 2012.

La solicitud fue formulada en el marco de los alegatos del juicio que se realiza a Esteban Sánchez (33) en el Tribunal Oral en lo Criminal 3 de Mercedes, el cual dará a conocer su veredicto el 25 de agosto.

La primera en exponer ante los jueces Alejandro Caride, Eduardo Costia y Patricio Luppi Barbella fue la fiscal María Inés Carlés, quien pidió para Sánchez la pena máxima al considerarlo autor de “homicidio calificado por el ví­nculo y por haber sido cometido por un hombre en contra de una mujer mediando violencia de género”.

Luego fue el turno de la abogada Andrea Brench, que representa como particular damnificado a Héctor Pleus, hermano de la ví­ctima, y coincidió en su pedido con la fiscalía y reclamó la misma pena.

“La familia tiene muchas esperanzas en que el tribunal dicte una sentencia justa y ajustada a derecho”, aseguró Brench, quien considera que las pruebas reunidas en la instrucción de la causa y en el juicio son suficientes para condenar al ex policía.

Al alegar, tanto la fiscalía como la querella recordaron que el cuerpo calcinado de Pleus (29) fue hallado la mañana del 23 de mayo de 2013 en un descampado ubicado al costado de la Autopista del Oeste, a la altura de General Rodrí­guez.

Un vecino que juntaba pasto para sus conejos dio aviso al 911 y poco después se determinó que la familia de Noelia habí­a radicado una denuncia porque la joven habí­a desaparecido el dí­a anterior de su casa de Parque San Martí­n, en la localidad de Merlo.

Allí­, Noelia viví­a con Sánchez y con su hijo de 6 años, producto de su relación con una pareja anterior.

Mientras la policí­­a investigaba el suceso, Sánchez, que por entonces trabajaba en una remiserí­­a de Ramos Mejí­­a, se entregó en la comisarí­a de Parque San Martí­­n al enterarse de que era el principal sospechoso.

Cuando se allanó la casa donde la pareja viví­a, se pudo establecer que el imputado habí­a sido efectivo de la Policí­a Federal, pero lo habí­an suspendido por cuestiones aún no aclaradas y por eso habí­a comenzado a trabajar como chofer.

En base a lo declarado por testigos, se pudo reconstruir que Noelia fue vista por última vez el 22 de mayo al mediodí­a, cuando se encontraba a bordo del auto Fiat Siena color champán de Sánchez llorando y con la cara hinchada, aparentemente tras haber discutido con él.

Para los acusadores, poco después la pareja ingresó a la casa y una vez allí­, entre las 14 y las 17, el hombre mató a Noelia a golpes y la asfixió con una almohada, tal como surgió de la autopsia.

Más tarde, según la acusación, cargó el cadáver en el baúl de su vehí­culo envuelto en una sábana y lo llevó hasta General Rodrí­guez, donde lo arrojó a un descampado y lo prendió fuego con el fin de borrar huellas.

Tanto la fiscal como la abogada de la familia remarcaron que una de las pruebas más importantes es que las cámaras de seguridad del country Las Lajas de General Rodrí­guez captaron cuando horas antes del hallazgo del cadáver un auto Fiat Siena color champán estaba parado a cien metros de donde fue encontrado el cuerpo de Noelia.

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