Por Javier Martín
Martín Salazar, tiene 17 años, y su familia busca con desesperación a testigos del episodio. Está en terapia intensiva en el Schestakow.
Un adolescente está grave en el hospital tras ser atropellado por un hombre que se fugó
SAN RAFAEL– Martín Salazar tiene 17 años y tras salir del boliche fue atropellado por un auto cuyo conductor se dio a la fuga. Ahora pelea en el hospital por su vida y de ganar esta batalla las secuelas del golpe podrían ser muy severas.
El caso ocurrió el domingo pasado en el distrito de Las Malvinas, pero recién ahora trascendió debido a que la familia de Martín busca desesperadamente testigos del hecho.
Pese a que a la hora del incidente muchos chicos salían del mismo boliche, no hay datos certeros brindados por testigos sobre la identidad del conductor o las características del auto.
En el hospital Schestakow, donde Martín permanece en terapia, Mayra Torres (22), su hermana, habló con Diario Uno sobre cómo ocurrió todo y pidió por ayuda.
“Esto pasó el domingo en la madrugada, más o menos a las 5.30, me escribió mi hermana y me vine para el hospital, un primo se había venido con él en la ambulancia. El golpe fue todo en la cabeza, tiene un hematoma y lo tuvieron que operar; ahora está en terapia intensiva, así que así estamos, esperando para ver cómo sigue”.
Sobre el momento en que su hermano fue atropellado la joven contó que “venía con la novia y este auto, por lo que se dice, venía directo hacia él, lo atropelló, se dio a la fuga y mi hermano quedó ahí, no se sabe mucho sobre el auto o quién lo conducía, por eso mismo es que estamos pidiendo a quien sepa algo que se comunique con nosotros; mi hermano esta muy grave, tiene la mitad del cerebro mayormente dañado y se supone que si sale, que todavía no es seguro, quede con lesiones porque tiene la mitad izquierda del cuerpo paralizado”.
Martín fue arrollado sobre la ruta 179 que pasa por el distrito de Las Malvinas, ubicado a unos 20 kilómetros de la ciudad de San Rafael. fue a unos 200 metros de la salida del boliche y en ese momento otros jóvenes iban por las cercanías, por lo que se estima que alguien podría haber visto algún detalle del auto que sirva para la identificación del propietario.
“Dicen los que supuestamente lo han visto que es un Peugeot 504 blanco pero ahora estuvimos con un amigo y dicen que podría ser un Dodge amarillo, no se sabe bien, la policía no ha dado mucos datos. La novia estaba muy asustada, sólo recuerda que era de color claro, pero habían más personas que han visto y cómo la mayoría son menores tienen miedo de hablar; del destacamento policial nos dijeron que no podían hacer nada hasta que no hubieran pruebas”, narró Mayra, quien finalmente sólo atinó a decir que “no se supo del caso de mi hermano, por eso estamos dándolo a conocer ahora. Espero que el que le hizo esto a mi hermano pague por lo que hizo”.



