Policiales Miércoles, 14 de febrero de 2018

Turbus: el acompañante del chofer aseguró que es habitual el exceso de velocidad para ellos

Pedro Vargas, compañero de Sanhueza, reconoció la falta vial previa al accidente en el que murieron 19 personas en alta montaña. El tacómetro marcó que iban a 99 Km/h.

El chofer acompañante del micro de la empresa Turbus que volcó hace un año en Horcones y provocó la muerte de 19 personas, fue el primero en declarar en el juicio que comenzó este miércoles. Pidió hacerlo sin público presente y sostuvo que la velocidad a la que iba el acusado Francisco Sanhueza es la habitual para ellos. Además, negó los relatos que dieron los sobrevivientes de la tragedia.Se trata de Pedro Vargas, oriundo de Chile, presentó ante la Octava Cámara del Crimen un certificado de un psicólogo el cual indicaba que el hombre estaba con estrés post traumático, y recomendaba que diera su declaración sin público presente para evitar que este cuadro se agravara. Los magistrados hicieron lugar al pedido médico e indicaron que no harán nada que afecte la integridad psicofísica de los testigos. Por lo que los 10 familiares de víctimas que estaban en la sala debieron salir. El querellante Daniel Carlos Romero, deslizó que notó en la declaración de Vargas "cierto favoritismo para ayudar a su compañero Francisco Sanhueza al decir que si bien advirtió que iban con exceso de velocidad es normal que ellos circularan a esa velocidad en esa zona".Romero indicó que de esta forma el chofer acompañante se autoincriminó en la irregularidad al volante. Si bien el único detenido e imputado es Sanhueza, la fiscalía podría acusar también a Vargas.El chofer acompañante también negó que los pasajeros le reclamaran que iban a alta velocidad y negó que antes del accidente se hayan caído bolsos guardados en el compartimento arriba de los asientos. Lo único que admitió es que se acercó a la cabina del chofer para pedirle a Sanhueza que bajara un poco la velocidad, pero cuando pasó eso "ya tenían la curva encima, por lo que fue inevitable el accidente", dijo el querellante.

Foto: Nicolás Bordón / Diario UNO
Foto: Nicolás Bordón / Diario UNO

Declaró un perito

También declaró Juan Barquero, ingeniero electromecánico, quien participó en las pericias y determinó en su informe el desencadenante del accidente fue el exceso de velocidad.Dijo que el tacómetro, que marca la velocidad real a la que circulaba, mostró que en la curva de yeso iba a 99 kilómetros por hora, y que en la curva anterior lo hacía a 90 kilómetros por hora.Explicó que esa zona la pendiente es en bajada, lo que podría haber favorecido a que subiera la velocidad, y aseguró que en ningún momento el chofer accionó el freno. "No hay evidencia de maniobra de frenado. El especialista que abrió el tacómetro explicó que tiene un sensor que marca cuando se aprieta el freno, y en ese tramo no lo hizo", sostuvo.Además, aseguró que, si a 99 kilómetros por hora en esa curva hubiese accionado los frenos, el accidente hubiese ocurrido igual.

Sobrevivientes

El resto de las declaraciones fueron de pasajeros que desde el lugar en el que viajaban relataron lo que vivieron. Todos coincidían en dos aspectos fundamentales: alta velocidad y caso omiso a las advertencias por parte del chofer.Emilia del Carmen Aguilera, de 59 años, viajaba en el asiento 6 y se asustó por lo rápido que iban. "Un pasajero que iba más atrás gritó que no llevaba ganado para ir así de rápido, pero no sé si el chofer escuchó porque había una cabina donde estaba él", relató la mujer.Agregó: "Pasó el chofer y le pregunté qué pasaba que íbamos tan fuerte", pero según ella solo le hizo un gesto, y se acercó a Sanhueza a quien le dijo algo, pero no escuchó qué. Cinco minutos después de eso volcaron.Otro pasajero, Leandro Torres, dijo que iba entredormido, pero después de notar que se caían los bolsos, vio que una mujer sentada adelante le dijo al chofer acompañante "que bajaran la velocidad, y que este le contestó que iban bien y que no se preocuparan".Alejandra de la Fuente, viajaba junto a su esposo, quien murió en la tragedia. Dijo que los dos estaban muy cansados porque habían trabajado todo el día y que se durmieron muy poco después de salir de la terminal."Me desperté asustada porque se caían los bolsos. Me acomodé, me volví a dormir, pero al rato me volví a despertar otra vez por los bolsos y ahí escuché a un pasajero que pedía que bajaran la velocidad. Me di cuenta de que iba rápido porque el micro se movía mucho, se ladeaba. Me volví a dormir y después no sentí más nada. Me volví a despertar cuando estaba en un lugar con gendarmes", recordó.También dijo que no llevaba el cinturón de seguridad puesto "porque nadie nos dijo que nos lo pusiéramos y tampoco pasaron un video explicativo".

Foto: Nicolás Bordón / Diario UNO
Foto: Nicolás Bordón / Diario UNO