Para evitar un rebrote de violencia en el lugar hay efectivos del GES y tres móviles especiales custodiando la manzana K, donde el sábado hubo fuego cruzado entre dos familias. Hoy entierran a Luis Miraval, quien murió de un balazo en la cabeza como

Tras la batalla del sábado entre dos familias, reforzaron la seguridad en el barrio La Gloria

dejara un muerto y tres baleados, se montó en la zona un operativo especial de seguridad  para

evitar que resurja la interna entre los Miraval y los Pereyra.

Según informó a este portal el director de la Policía, Juan Carlos Caleri, desde ese día

quedó asentado en el callejón donde ocurrió la batahola personal del Cuerpo Especial de Seguridad

(GES) y tres móviles policiales que custodian la manzana K de ese asentamiento. Además, hay una

camioneta del GES en el lugar.

"Permanecerán allí hasta hoy, porque en horas de la mañana sepultarán a la persona que murió

y luego paulatinamente se irán desconcentrando hasta quedar en el lugar sólo personal de la

Comisaría y dos móviles policiales circulando", explicó Caleri.

Según se supo, el enfrentamiento tuvo lugar el sábado debido a un "problema de polleras" que

reavivó el sábado a la siesta el odio entre ambas familias. Todo comenzó cuando dos mujeres

cruzaron fuertes insultos y eso habría llevado a los hombres de las familias a empuñar las armas.

Como resultado, la manzana K se transformó en el epicentro de una verdadera batalla campal

que dejó como saldo a un ex presidiario muerto de un balazo en la cabeza –identificado como Luis

Miraval, de 40 años, - y tres personas heridas de bala, un hombre y dos mujeres. Además, la casa de

los Pereyra fue incendiada casi por completo.