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Así lo relataron los testigos. Unos 200 metros estuvo el micro de la empresa El Rápido "enganchado" al acoplado del camión. “Nos salvó el camionero, que consiguió sacarnos de la ruta sin que volcáramos”, dijo un pasajero.

Tragedia en la Ruta 7: no hubo más víctimas gracias al camionero

Por Enrique Pfaabepfaab@diariouno.net.ar

Otra vez la muerte, cuando recién habían pasado 30 días de una de las tragedias viales de Mendoza. Nuevamente, un ómnibus y un camión estuvieron involucrados. Ahora el saldo fue de dos personas fallecidas y 24 heridas, contra los 15 muertos y los 14 heridos del fatídico 7 de febrero. Hace un mes, la responsabilidad fue del camionero. En el accidente de ayer, los primeros informes y los testimonios que maneja la Justicia apuntan hacia una distracción del chofer del micro.

Camino a la tragediaKilómetro 986 de la ruta 7. Territorio del distrito de Alto Verde, en San Martín. Es la madrugada, todavía no amanece. Otro camión semirremolque, uno de tantos, se detuvo en la estación de servicio Eloy Guerrero. Está cargado con 13 palets de costosos muebles Johnson que vienen directamente de la fábrica de Entre Ríos.

El chofer es el paranaense Mario Pedro Anzil. Unas horas antes, desde la terminal de la ciudad de Córdoba salió hacia Mendoza el interno 9015 de la empresa El Rápido.

Lleva el pasaje casi completo. Un listado dirá que había 38 pasajeros, pero desde la fiscalía indicarán que “son datos que hay que confirmar, porque hay gente que ha bajado antes y otra que no estaba registrada”.

Gladys Chirino (41) es una enfermera mendocina que regresaba de una visita familiar en la localidad de La Toma y se subió en San Luis. “El chofer que manejaba cuando ocurrió esto fue el mismo que nos repartió las bandejitas del desayuno cuando subimos”, cuenta antes de que se le estrangule la voz.

Todo el pasaje dormía a las 6.20, cuando todavía no había despuntado el sol.

El chofer Carlos Javier Aguilera (42), de Las Heras, conducía el ómnibus, marca Volvo.Supuestamente, a su lado, en el asiento correspondiente al acompañante, estaba Daniela Florencia Rogero (22), una conocida de él. El otro conductor descansaba en un asiento libre que había quedado al fondo del colectivo.

A esa hora, el camionero Anzil ya había dejado la estación de servicio, retomado la ruta 7 y recorrido los primeros 1.200 metros hacia el oeste. Viajaba por el carril lento, a 65 kilómetros por hora, y el camión todavía no recuperaba su velocidad crucero. Por eso, ya lo habían sobrepasado dos autos.

El impacto“Me desperté con el impacto”, fue la frase más repetida ayer en la Unidad Fiscal de San Martín. Los pasajeros sintieron el estruendo, fueron tirados hacia adelante y observaron –entre ruidos de hierros que se arrugaban– cómo el ómnibus seguía por la ruta unos 200 metros enganchado al tráiler del camión, hasta que éste se desplazaba hacia la derecha, atravesaba la banquina y bajaba por la pendiente de dos metros hacia la colectora norte, la cruzaba y se metía en una finca cortando el cerco y volteando algunos árboles. Y allí se detuvo, por fin, siempre con el ómnibus incrustado en la parte trasera del semirremolque.

“Había un policía en el colectivo, que organizó la salida de la gente. Le dije que era enfermera y me puse a ayudar a los que podía”, cuenta Gladys. “El miedo era que se incendiara, como pasó en el otro accidente”, dice. Ese temor fue el mismo que sintió casi todo el pasaje, que todavía tenía fresco el recuerdo de la tragedia del 7 de febrero a pocos kilómetros de allí. Pero no hubo llamas.

“Nos salvó el camionero, que consiguió sacarnos de la ruta sin que volcáramos”, dijo otro pasajero, mientras se sujetaba un parche que tenía en la frente y que le cubría un tajo con tres puntos de sutura.

Los pasajeros salieron solos del micro. Incluso ellos mismos sacaron sus valijas.

La labor de los bomberos estuvo centrada en retirar con enorme dificultad los cadáveres del chofer Carlos Javier Aguilera y de Daniela Florencia Roggero, que quedaron atrapados en el habitáculo de los conductores.

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Violento. Todos los pasajeros dormían cuando se produjo el fuerte impacto.
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