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Es la principal versión del asesinato ocurrido en San Martín el lunes. Víctima y sospechoso eran mejores amigos. Los jóvenes de 20 años subían imágenes hasta aprehendidos en un móvil policial.

Subió una foto a Facebook apuntándole a la cabeza y ahora creen que lo mató

Eran amigos desde hace varios años. Vivían a pocas cuadras, solían subir fotos y hasta incluso hace algunos meses fueron detenidos juntos. Pero ahora la Justicia sospecha que uno asesinó al otro. Esta es la principal hipótesis del crimen ocurrido en durante el lunes, el cual ya estaría esclarecido aunque falta detener al presunto autor.

Cuando promediaban las 20 del lunes, Pablo Andrés Escudero Fuentes se encontraba caminando por el interior del barrio Venier. Más precisamente, el joven apodado Negro circulaba a pie por calle El Ombú, a tres cuadras del lugar donde vivía.

Según ha reconstruido hasta el momento la investigación liderada por el fiscal departamental Gustavo Jadur, una moto pasó a toda velocidad por el lugar y se escuchó una detonación. Escudero cayó tendido en el suelo con una herida en la cabeza.

Cerca de las 20.50 ingresó al Hospital Perrupato donde lo estabilizaron y trasladaron al Central. En ese efector público le diagnosticaron herida de arma de fuego con orificio de entrada en la zona parietal izquierda, sin salida. A las 9 de este martes, falleció.

Los testigos presenciales que declararon ante el fiscal fueron coincidentes y ayudaron a esclarecer rápidamente el caso. El principal sospechoso fue identificado a las pocas horas como Federico Sosa, un joven de 20 años que también reside en esa misma barriada.

Sosa y Escudero no sólo eran conocidos: eran muy amigos. Subían constantemente fotos juntos a las redes sociales, incluso desde el interior de un móvil policial cuando fueron aprehendidos el 8 de julio pasado. Tal vez fue una premonición la imagen difundida en diciembre pasado -que ilustra esta nota- donde se ve al presunto victimario simulando tener un arma y apuntando a la cabeza de Escudero.

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De todas formas, hay dos puntos que continúan siendo una incógnita en el expediente. Por un lado, el paradero del presunto asesino, quien se fugó de su domicilio y está siendo buscado con intensidad por las autoridades.

En segundo término, ninguno de los testigos pudo detallar el móvil del crimen. Desde el entorno de la víctima aseguraron que no había tenido problemas ni discusiones anteriores con su amigo.

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