La monja Kosaka Kumiko, implicada en los vejámenes a alumnos del Instituto Próvolo, declaró espontáneamente ante el fiscal. Negó todo lo que declararon las víctimas en su contra y sostiene que es inocente. El fiscal Flavio D'amore, quien estará a cargo de la causa durante un tiempo en reemplazo del fiscal Gustavo Stroppiana, recibió en la mañana de este jueves a Kumiko a quien iba a imputar y luego enviar al penal de mujeres. Sorpresivamente la religiosa acusada de golpear y maltratar a alumnos sordomudos, de ser quien seleccionaba y entregaba a las víctimas para ser sometidas a abusos sexuales y también de haber sido partícipe de los vejámenes, pidió declarar ante el fiscal. Junto con su abogado Carlos Varela Álvarez, la monja relató cómo fue su paso por el Instituto Próvolo.En su relato negó todas aquellas acusaciones realizadas por las víctimas en cámara Gesell, quienes la ubicaron en diferentes escenarios y períodos de tiempo.Alineado a esto, la monja insistió en su inocencia y que nada tuvo que ver ella con los terribles abusos y situaciones de violencia a la que eran sometidos los alumnos sordos que quedaban internados en el Próvolo.Se espera que una vez que termine su declaración, el fiscal la notifique de su imputación y finalmente sea enviada a la cárcel tal como estaba previsto.
La religiosa que estuvo prófuga durante casi un mes, fue a tribunales para ser imputada, pero decidió declarar. Niega todo lo que se denunció en su contra.




