Enrique Pfaab / pfaab.enrique@diariouno.net.ar
La Justicia, con auxilio de peritos psiquiatras y psicólogos, tomó testimonio en cámara Gesell al niño de 6 años que dijo haber sido abusado sexualmente por un celador de su escuela, en Junín. También les tomó declaración a otros niños del mismo establecimiento que indicaron que habían sido manoseados por la misma persona. La defensa del celador sostiene que las declaraciones de los niños no lo incriminaron y que “se pretende mantenerlo preso sólo para evitar una pueblada”.
Hace 10 días un alumno de 6 años de la Escuela 1-206 Pedro Serpes le dijo a su madre que un celador lo había abusado sexualmente.
La mujer radicó la denuncia en forma inmediata y a las pocas horas la Justicia detuvo a Diego Molina, un hombre que vive en La Colonia, Junín, y que esperaba ser juzgado por haber atropellado y causado la muerte de una joven embarazada el 26 de setiembre de 2012.
Esta semana los peritos entrevistaron en cámara Gesell al menor y, por pedido de la fiscalía de Carlos Giuliani hicieron lo mismo con otros dos alumnos de esa escuela, que habrían indicado que fueron manoseados o que el celador les insinuó algún acto sexual.
Pese a que ya se cuenta con el resultado de las pericias físicas y el avance del informe de los peritos psiquiatras, Molina continúa alojado en la Alcaidía de Junín y aún no se ha dispuesto su traslado, ya que la fiscalía espera tener un panorama completo de este resonante caso.
Abogado defensor
El letrado Eduardo De Oro se hizo cargo de la defensa particular de Molina y con las copias de las pericias a la vista dijo que “no hay elementos para imputarlo ni mantenerlo detenido”, y agregó: “Lo tienen detenido porque temen que si cumplen con la ley haya una pueblada. No podemos aceptar que haya un subsistema de Justicia porque las medidas que se deben tomar no son populares. No respetar lo que dice la ley es cuestión de cagones”.
Según De Oro, el menor dijo haber sufrido una violación consumada, pero las pericias físicas no demuestran eso. “Tiene sólo una irritación, que puede haber sido producida por un trastorno digestivo y hasta por parásitos, que son tan frecuentes a esa edad”, señaló.
Además argumentó que en la entrevista realizada en cámara Gesell, el menor hizo un relato forzado, contradictorio y utilizando términos que no son propios de su edad. “Dijo que al celador tenían que condenarlo a 10 años de prisión, y eso es poco común en un niño de 6 años”, sostuvo.
También indicó que el chico contó que su maestra lo había descubierto en el cuarto donde se produjo el abuso, “pero su maestra estaba de licencia y la suplente negó haberlo encontrado allí”.
Con respecto a las declaraciones de los otros dos alumnos, sostuvo que se ha generado en la escuela una especie de psicosis y que “quieren ver preso a ese hombre por lo que pasó en 2012”.
Por ese hecho, que le costó la vida a Marianela Olmos, el abogado sostuvo que la calificación de homicidio culposo que actualmente pesa sobre su cliente “es la correcta legalmente y está apoyada en los informes periciales. El suceso fue trágico, pero esa figura es la correcta”.
“Quien cometió una brutalidad fue la fiscalía, que primero había calificado el hecho de homicidio simple”, concluyó el letrado Eduardo De Oro.
