Por Leonardo Otamendiotamendi.leonardo@diariouno.net.ar
Una joven de 25 años fue engañada. Los timadores le dijeron que su madre había sufrido un accidente vial. Así obtuvieron datos y luego le manifestaron que tenían a su progenitora secuestrada. La chica entró en pánico y llevó el dinero a donde le ind
Secuestro virtual en la Sexta Sección: la víctima pagó 20 mil euros
Recomendadas
La familia que fue timada vive en calle Fader. Alrededor de las 10.15 una joven de 25 años recibió un llamado en el teléfono fijo de su casa, donde vive con su hermano y padres. Al atender, un hombre se identificó como policía de la Comisaría N°4 y pidió hablar con algún familiar Estela (nombre ficticio) porque había sufrido un accidente de tránsito.
La joven contesta que ella es la hija y le pregunta cómo y dónde está su madre. El hombre le responde que se encuentra bien y que está en el Hospital Central. El estafador al advertir que la víctima había “comprado el cuento” pasó a la siguiente instancia.
Le supuesto policía le brindó un número de celular a la joven para que se comunique con un comisario mientras le pedía hablar con algún otro integrante de la familia. La chica le pasó el teléfono fijo a su hermano, de 23 años, mientras ella hacía la llamada al comisario.
Ya estaba todo listo. Las víctimas ocuparon los dos teléfonos, fijo y celular, y no tenían cómo comunicarse con su madre para constatar si era cierto que había chocado.
Cuando la joven llamó a ese celular del otro lado le dijeron en seco: “Esto es corto, es un secuestro: tenemos a tu mamá”. Ella entró en pánico y el estafador le exigió $60.000 para liberarla. Comenzó una especie de negociación e insistencia, porque la chica le decía que no tenía esa suma en su casa pero el hombre continuó con la exigencia.
Finalmente, la joven le preguntó a dónde tenía que llevar el dinero. El hombre le especificó que la pusiera en una bolsa y fuera caminando hasta calle Boulogne Sur Mer y Juan de Dios Videla.
Sin cortar la comunicación, la víctima comenzó a caminar hasta el lugar indicado mientras que su hermano también era mantenido en línea en el teléfono fijo.
Al llegar a la esquina señalada, el timador le ordenó arrojar la bolsa al piso. La joven obedeció y al instante un hombre pasó corriendo, alzó el bulto y escapó. Acto seguido, la comunicación terminó.
De inmediato llamó a su madre y esta le respondió que estaba bien, pero se alteró al saber que sus hijos habían sufrido un secuestro virtual.
Según denunció la joven, en esa bolsa que se llevaron los delincuentes había puesto 20.000 euros y $3.000.