Este martes se reanudó el juicio contra Diego Guzmán Zalazar por el asesinato de Lucas Carrasco, el joven de 22 años que falleció tras dos días de agonía, producto de recibir un golpe en la cabeza durante la represión en el partido de Independiente Rivadavia del 14 de marzo de 2014.
Guzmán es el único imputado en la causa y era representado por un abogado privado que, finalmente, renunció. Esto provocó que un defensor oficial tomara el caso y durante la jornada de este martes, el letrado pidió que se llamara a declarar nuevamente a todos los testigos.
Desde la querella de la familia Carrasco, Sergio Salinas criticó esta maniobra y recordó el debate que se dio en 2016 y quedó trunco. "No queremos más medidas dilatorias. Se debe respetar el derecho a la defensa pero no se trata de un juicio nuevo. Se le aclaró al Tribunal que esta lentitud se llevó la vida de la madre del joven que se suicidó sin encontrar justicia para su hijo", dijo.
En 2016, la Segunda Cámara del Crimen estaba conformaban por los jueces José Valerio, Arlinton Uliarte y Ramón Ariel Spektor. En aquel momento, el actual juez de la Suprema Corte presentó certificado de enfermedad, cuando el juicio estaba en instancias finales. Finalmente, los integrantes del tribunal se inhibieron de seguir entendiendo en el juicio debido a que las audiencias se suspendieron por más de 15 días hábiles por el estado de salud del Juez José Valerio.
Un año después, en julio del 2017, Viviana Espina madre de Lucas fue encontrada sin vida en el parque lateral del Acceso Este.
El jueves 18, el Tribunal deberá decidir si se hace lugar al pedido de la defensa.
El caso
El 14 de marzo del 2014 Lucas Carrasco había ido a la cancha de la Lepra para presenciar el partido con Instituto de Córdoba, que finalmente fue suspendido por un corte de luz. A la salida del frustrado encuentro algunos hinchas se enfrentaron con la policía y allí el muchacho resultó herido. Dos días después murió por una hemorragia cerebral.
Guiándose con la declaración de testigos del hecho que aseguraban que la víctima había sido atacada por policías, el fiscal Daniel Carniello comenzó a investigar el proceder de los efectivos. Luego se probó que Carrasco había sido herido con una cápsula que sale despedida cuando los uniformados disparan los gases lacrimógenos para dispersar los conflictos.
La acusación recayó sobre el uniformado Diego Guzmán, quien fue imputado por homicidio culposo en concurso real con incumplimiento de los deberes de funcionario público.




