El lunes 27 de abril, 772 efectivos de la Policía Federal Argentina desplegaron 140 allanamientos simultáneos en todo el país porque 742 armas que debían estar en domicilios registrados habían desaparecido. Los investigadores estiman que el número real podría superar las 2.000. Entre los detenidos en la causa hay un mendocino, aunque las autoridades todavía no dan el nombre para no entorpecer la investigación.
Se conoció cómo operaba la banda que compraba armas y las traficaba a Chile y Uruguay: un mendocino detenido
Aún la Justicia Federal no ha difundido el nombre del mendocino acusado pero confirmaron que está detenido. El número real de armas traficadas podría superar los 2.000

Parte del arsenal incautado a la organización internacional. Hay un mendocino detenido por tráfico de armas internacional.
El operativo, dirigido por el Departamento Antimafia de la Superintendencia de Investigaciones Federales y ordenado por el juez federal de Campana Adrián González Charvay, confirmó la existencia de una organización con roles bien definidos que desde 2022 desvió armas y municiones del mercado legal al circuito delictivo.
Utilizaban a "gestores" quienes reclutaban personas comunes y les tramitaban carnets de legítimos usuarios y las usaban para comprar armas en lote. "¿Para qué quiere alguien 7 Glock iguales si no es una empresa de seguridad? Estas personas no sabían explicar por qué no las tenían, o siquiera sabían que tenían armas a su nombre", explicaron fuentes de la causa a Infobae.
Recomendadas
El universo total de armas involucradas asciende a 2.269, 743 dentro del circuito investigado y otras 1.526 vinculadas por fuera. Se trata principalmente de pistolas semiautomáticas -Bersa, Glock y Taurus- en calibres 9mm, .45 y .22.
El operativo terminó con 119 armas secuestradas, una granada de mano modelo FMK-2 MOD 0 y más de 40.000 municiones con documentación inconsistente o ausente.
El hallazgo del armamento buscado en Chile y Uruguay reforzó una segunda hipótesis: que parte del arsenal fue vendido al exterior, posiblemente a bandas de Paraguay y Brasil.
La causa fue iniciada en julio de 2024, cuando la entonces Agencia Nacional de Materiales Controlados (hoy RENAR) denunció ante la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada, a cargo del fiscal Santiago Marquevich, irregularidades en compras masivas y transferencias atípicas de armas por parte de usuarios particulares.
Los detenidos
Cuatro personas encabezan el organigrama de la banda, de acuerdo a lo que publicó Infobae.
Ricardo Javier Mascato, hotelero considerado el líder de la asociación ilícita, coordinaba la adquisición de armas mediante testaferros, entregaba dinero y credenciales y daba instrucciones operativas. Su nombre ya había aparecido en 2007 vinculado a una defraudación con cheques en la Municipalidad de Colón, Entre Ríos.
Martín José Núñez, jubilado, era el encargado de reclutar a los prestanombres, gestionar sus credenciales y cobrar por cada operación.
Walter Horacio Moreno, Oficial Primero de la Policía de la Ciudad -pasado a situación pasiva tras su detención-, operaba como instructor de tiro y gestor de trámites, certificaba firmas en transferencias y recibía pagos de dueños de armerías.
Maximiliano Gómez Veras, dedicado a la construcción, actuaba como intermediario en registraciones y transferencias de armamento.
También están imputados los dueños de dos armerías: Daniel Niver Iglesias, de La Perdíz en Quilmes, y los hermanos Yanina y Daniel Alberto Ribeiro, de La Nona (armería) en Lanús, quienes facilitaban la infraestructura registral que sostenía toda la maniobra.