Enrique Pfaabepfaab@diariouno.net.ar
Un sujeto pretendió asaltar a un empleado de una estación de servicio de Palmira pero los compañeros de la víctima y camioneros lo vieron a tiempo y lo desfiguraron a golpes.
Quiso robar y casi lo masacran
SAN MARTÍN– Borracho y armado, un sujeto tuvo la mala idea de asaltar en la madrugada de ayer una estación de servicio de Palmira. Redujo al empleado y le quitó dinero. Sin embargo, compañeros de trabajo de la víctima y algunos clientes lograron desarmar al ladrón y descargaron sobre él toda su furia.
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La policía llegó poco después, calmó los ánimos y derivó al maltrecho delincuente hacia el hospital Perrupato, en donde al cierre de esta edición permanecía internado y todavía no había podido ser identificado.
El hecho ocurrió cerca de las 2 en la estación de servicio YPF, ubicada en el carril Chimbas, en Palmira. Allí un empleado estaba realizando su trabajo mientras que cerca de él otros compañeros de tareas y algunos camioneros conversaban y compartían anécdotas de viaje.
En eso llegó una moto a la playa y de ella se bajó un hombre joven, con la cara semicubierta, que se acercó al expendedor de combustible, lo encañonó con un revólver y lo obligó a entregarle la billetera.
La acción fue observada por el grupo de choferes, que inmediatamente concurrieron en auxilio de la víctima. El ladrón, que evidentemente había bebido en exceso antes del atraco, vio cómo los enardecidos y robustos camioneros se le venían encima y no atinó ni siquiera a intentar una fuga.
Entre todos desarmaron al asaltante y luego le comenzaron a propinar un consistente escarmiento. Entre tanto, algún piadoso resolvió llamar al 911.
Cuando el móvil de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) llegó al lugar, el ladrón ya estaba tendido en el piso, no podía emitir palabra y apenas atinaba a enroscarse en el suelo para evitar nuevos puntapiés.
“No se lo ha podido identificar. No tenía documentos, no está lúcido y su rostro está muy desfigurado como para intentar un reconocimiento”, confesó ayer una fuente policial.
En ese momento llegaron también al lugar un móvil de la Comisaría 28 y otro de Infantería. Allí los policías mientras contenían a los ofuscados choferes solicitaban por radio la presencia de una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado.
El malogrado ladrón fue llevado hasta el hospital regional Alfredo Perrupato, en donde quedó internado con politraumatismos de diversa gravedad.
En tanto en la estación de servicio la policía secuestró el revólver calibre 38 especial marca Police Positive y también la moto en la que se movilizaba el delincuente.
Luego se comprobó que esta moto tenía pedido de secuestro, ya que había sido denunciada como robada en la ciudad de San Martín.
La causa, los secuestros y el futuro del ladrón internado quedaron bajo la tutela de la Unidad Fiscal San Martín-La Colonia.